Policías israelíes intentan desalojar a un grupo de ultranacionalistas que cortan una calle en protesta por el próximo retiro militar de Gaza.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A pesar de los esfuerzos de la Policía, que movilizó a miles de agentes, los activistas de la derecha, la mayoría jóvenes y niños con banderas naranjas (el color del movimiento colono contrario al Plan de Desconexión), bloquearon la entrada a Jerusalén, la carretera que rodea Tel Aviv y varios otros cruces clave de Israel.
A pesar del despliegue policial, del abundante material antidisturbios y de las detenciones,
La indignación en medios oficiales, e incluso entre los dirigentes de los asentamientos judíos de Cisjordania y Gaza, se avivó cuando un grupo de extremistas derramó ayer aceite y clavos en la carretera entre Tel Aviv y Jerusalén.
Los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes de seguridad y los opositores al Plan de Desconexión se repitieron también en la Franja de Gaza, donde la policía israelí arrestó a siete activistas de la derecha israelí y debió realizar disparos de advertencia al aire.
Las detenciones tuvieron lugar durante una operación para evacuar el hotel Palm Beach, situado en el bloque de asentamientos de Gush Katif, que había sido ocupado por colonos judíos hace dos días.