El encuentro que debía sellar el acuerdo entre el primer ministro Sharon y el dirigente laborista y ministro Ben Eliezer, concluyó de manera tormentosa y con la decisión del último de entregarle al primero la renuncia, gesto imitado por el resto de sus compañeros de partido.
Un sector del laborismo, entre ellos el ex canciller Shimon Peres, vieron con malos ojos la postura de Ben Eliezer.
Dejá tu comentario