El premier italiano, Silvio Berlusconi, volvió a acusar la magistratura de su país de perseguirlo por motivos políticos y dijo que su ejecutivo llevará a cabo la anunciada reforma del Poder Judicial, a la que se declaró dispuesto a ratificarla en referéndum, de ser necesario.
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"Soy el hombre más perseguido de la historia de la justicia", dijo el mandatario -que en abril será procesado por prostitución de menores y concusión, en el ámbito del llamado caso Ruby- en una comunicación telefónica con una reunión de su partido, el Pueblo de la Libertad (PdL) en Cosenza (sur del país).
El premier dijo que desde que decidió entrar en política "los jueces me han hecho de todo", aunque "nunca lograron llegar a una condena", pero "prosiguen en su intento porque saben muy bien que si no me eliminan con el arma judicial nunca lo lograrán a través de elecciones".
"Me he comprometido en evitar que la izquierda logre imponerse a través del arma judicial, por lo que debemos seguir resistiendo, seguir gobernando y hacerlo con serenidad, pero sobre todo debemos empeñarnos en hacer estas reformas", subrayó el premier.
Berlusconi prometió que "volveremos a presentar todas las reformas para la justicia, las aprobaremos en una reuniónextraordinaria del consejo de ministros que celebraremos en los próximos días".
"El Parlamento discutirá estas reformas, las votaremos con nuestra mayoría y, de ser necesario, habrá un referéndum y creo que todos los italianos las votarán, porque quieren una justicia justa", explicó el premier.
Esta reforma, subrayó, "es absolutamente indispensable" y "contendrá todo lo que creemos necesario: la división de los órdenes de la magistratura (entre jueces fiscales y jueces de proceso, NDR), la creación de dos Consejos Superiores de la Magistratura (CSM), el cambio del método de elección de los miembros del CSM, y hasta la composición de la Corte Constitucional".
En referencia a éste último punto, Berlusconi señaló que hace falta "volver necesario el voto de dos tercios de los miembros para abrogar leyes, para evitar así que pase lo que pasa ahora, que el Parlamento discute y aprueba una norma y si no le gusta a los jueces de izquierda la impugnan ante la Corte Constitucional, compuesta mayoritariamente por magistrados que vienen de izquierda, que la abroga aunque sea una ley justa".
El premier dijo que "para llevar a cabo nuestras reformas, y en particular la de la justicia, no debemos temerle a esa suerte de armada de Brancaleone que se ha vuelto la izquierda, una suerte de santa alianza creada contra nosotros, que sin embargo no tiene ningún futuro".
La "armada de Brancaleone" es una referencia al homónimo filme farsesco de Mario Monicelli de 1966 en el que Vittorio Gassman encarnaba un noble medieval, Brancaleone da Norcio, que era nombrado líder de un improvisado ejército de harapientos para apoderarse de un terreno en el sur de Italia.