Roma (ANSA) - La policía de Italia detuvo a 88 personas y comenzó a expulsar de ese país a otras 449, en un gigantesco operativo contra la inmigración ilegal concluido ayer y enmarcado en la implacable cruzada anti-clandestinos lanzada por el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi.
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El plan, bautizado Via Libera (Calles Libres) y emprendido hace una semana en once regiones de Italia, será repetido con frecuencia, según anunció el subjefe de la policía, Antonio Manganelli.
Un total de 88 personas fue detenido y otras 244 puestas a disposición de la Justicia, bajo la acusación de explotación de prostitutas, favorecimiento de la inmigración ilegal, actividades comerciales ambulantes, tráfico de drogas y robos.
Asimismo, ya comenzó la repatriación forzosa de 449 inmigrantes ilegales, de los cuales 159 son hombres y 290, mujeres. La ley, promovida por el vicepresidente Gianfranco Fini y el ministro de Reformas, el ultraderechista Umber-to Bossi, está todavía en trámite parlamentario y se espera que sea aprobada antes de fin de año.