El presidente de la República, Sergio Mattarella, mantuvo este jueves sus primeras consultas en el intento de resolver la crisis política italiana, cuya solución no se presenta fácil. Pese a esto, quedó claro que tras la renuncia de Matteo Renzi, el jefe del Estado quiere llegar a la creación de un nuevo gobierno cuanto antes: a más tardar el domingo. Por esta razón, el "Quirinale" -sede de la Presidencia- está examinando todas las salidas posibles de la crisis.
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Los nombres con más posibilidades son el ministro de Economía Pier Carlo Padoan, el canciller Paolo Gentiloni y el presidente de Senadores Pietro Grasso.
En este complejo contexto, hay un punto clave: pese a sus contrastes internos, el Partido democrático (los "Dem", centroizquierda) es la formación mayoritaria en el Parlamento y por lo tanto sus posiciones son fundamentales.
Dentro del PD aletea el fantasma de un quiebre entre quienes siguen apoyando a Matteo Renzi y quienes no quieren saber más nada con el ex alcalde de Florencia.
El primer grupo intenta convencerlo a que sea él mismo quien se lance en la formación de un nuevo gobierno, que de tener éxito sería el "Renzi-bis", dejando de lado la dura derrota sufrida en el referéndum del pasado domingo sobre la reforma constitucional.
Hay una mayoría transversal dentro de los "Dem" que apuesta en cambio por un gobierno integrado con numerosos partidos y que podría estar liderado por otro político.
Las aguas están muy movidas también dentro de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, que a sus 80 años, y más allá de los problemas de salud, sigue moviendo fichas dentro del tablero de la política nacional.
Por el momento, el "Cavaliere" no tiene intención de respaldar a ningún gobierno. Berlusconi considera que en el Parlamento hay una clara mayoría, la del Partido Democrático, al que le corresponde por lo tanto arriesgar y manifestar su opinión sobre el nombre del próximo premier.
Pero como ha hecho tantas otras veces en su vida, Berlusconi deja abierta diferentes caminos, en el intento de volver a estar dentro del poder, directa o indirectamente.
El Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo aclaró a su vez que no tiene intención de apoyar a ningún partido. La razón por la cual ningún líder político se "juega" por una posición firme, y deja en cambio abierta varias posibilidades, es que el país todavía no ha resuelto el tema fundamental de la ley electoral.
Hoy en día Italia tiene un sistema de voto para la Cámara (denominado por los analistas Italicum") diferente del que es válido en cambio para el Senado ("Consultellum"): algo no sostenible y que la Corte Constitucional resolverá con una sentencia el próximo 24 de enero.
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