Italia legalizó la unión civil entre parejas homosexuales

Sin embargo, movimientos pro familia, que en enero habían organizado el multitudinario "Family Day" en los alrededores del Coliseo, plantearon su rechazo a la norma aprobada este miércoles y anunciaron que buscarán un referéndum para derogar la ley e impedir que entre en vigor.
La ministra de Reformas Constitucionales y Relaciones con el Parlamento Maria Elena Boschi, fue la portavoz de la "fiducia" y celebró el resultado entrando al Aula con un pin con los colores de la comunidad homosexual. "Después de decenios de espera, la ley de uniones civiles es un victoria histórica y la moción de confianza tiene un valor político", afirmó.
El texto, entre otros aspectos, establece un período obligatorio de tres meses de reflexión en caso de que una de las partes solicite el divorcio, un requisito no establecido para heterosexuales.
De todas formas, el proyecto que Renzi caracterizó como "un hecho histórico para Italia" sí otorga el derecho de la herencia y el de usar un apellido en común a las parejas gay, además de otras equiparaciones con el matrimonio heterosexual desde el punto de vista civil.
Italia, un país mayoritariamente católico, aceleró el tratamiento legislativo de la ley luego de que el año pasado el Tribunal Europeo aprobara un fallo exigiendo que legisle alguna "forma definida institucionalmente" que reconozca a las uniones homosexuales.
La moción de "fiducia" (confianza) que había anunciado Boschi este martes fue criticada por la oposición y por la Conferencia Episcopal Italiana, contraria a que "se equiparen matrimonio y unión civil".
"El gobierno tiene su propia lógica, sus necesidades, es probable que también tendrá sus razones, pero el voto de confianza, no sólo para este gobierno, sino también para los del pasado, representa una derrota para todos", aseguró el Secretario General de la Conferencia Episcopal, monseñor Nunzio Galantino.
La moción de "fiducia", que en la práctica funciona como una carta plebiscitaria que valió las críticas de la oposición y de la Iglesia, consiguió 369 votos a favor, 193 en contra y dos abstenciones, reforzando la figura del premier Matteo Renzi.

