Estudiantes, científicos y profesores protestaron contra el recorte de presupuesto que pretende realizar el Gobierno de Berlusconi
Miles de estudiantes, científicos y profesores de educación superior volvieron a salir a las calles de varias ciudades italianas para protestar contra los recortes previstos por el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi en el sector educativo, protagonizando enfrentamientos con la policía.
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A pesar de las protestas, la Cámara de Diputados dio media sanción a la polémica reforma educativa con 307 votos a favor y 252 en contra. Ahora deberá ser aprobada en el Senado, donde se espera que el debilitado primer ministro cuente con poca resistencia.
En Roma, los disturbios se produjeron cuando los manifestantes intentaron avanzar hacia la Cámara de diputados y fueron frenados por la policía. Los estudiantes lanzaron huevos, bombas de humo y verduras contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con sus porras.
El tráfico del centro histórico quedó paralizado y hubo varios heridos y al menos un detenido. Según los organizadores, unas 50.000 personas participaron en las protestas de la capital, pese a las fuertes lluvias.
En Milán, Venecia, Padua y Trieste los manifestantes ocuparon estaciones de trenes y paralizaron el tráfico durante horas. En Génova, en el norte de país, también se produjeron disturbios entre los 15.000 manifestantes y la policía. En Pisa, en la región de Toscana, 5.000 estudiantes ocuparon una autopista.
"Los verdaderos estudiantes se sientan en su casa y estudian, los que salen a las calles son alborotadores de centros juveniles", dijo Berlusconi. La reforma se aprobará, es la mejor solución posible para el sistema universitario italiano, aseguró.
Las protestas se dirigen contra la controvertida reforma educativa del gobierno de Berlusconi, que prevé recortes de 700 millones de euros sólo en el ámbito universitario, donde muchos puestos no se volverán a ocupar. El documento se prevé que pase por el Senado el 9 de diciembre.
Los estudiantes acusan también al gobierno de dejar a las universidades públicas sin fondos, lo que beneficia a las privadas. En 2008 Italia aprobó una controvertida reforma que preveía el recorte de hasta 130.000 plazas de profesores y puestos administrativos en la educación hasta 2012.
Las agrupaciones estudiantiles anunciaron que continuarán con las protestas.
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