Italia supo ayer medianteun informe del Instituto Nacional de Estadísticas que
En tanto, se puso en marcha la «alarma sequía», ya que según los operadores las cuencas y diques que alimentan las centrales hidroeléctricas están en el mínimo de reservas.
La falta de agua amenaza la producción en algunas centrales, y las cuencas hidroeléctricas de los Alpes ya bajaron a 30% o 40% de su capacidad, afirmaron los operadores, preocupados por la situación.
Además, la sequía también afecta a las centrales termoeléctricas colocadas a lo largo del río Po, donde los aparatos que bombean el agua para enfriar las plantas (agua devuelta integralmente una vez realizada su función) corren el riesgo de detenerse « porque en vez de agua están extrayendo barro».
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