3 de abril 2011 - 17:17

Japón admite que tardará meses en detener las fugas radioactivas

Los empleados de TEPCO intentan restablecer la energía para que funcionen los circuitos de refrigeración de los reactores dañados.
Los empleados de TEPCO intentan restablecer la energía para que funcionen los circuitos de refrigeración de los reactores dañados.
Un consejero del primer ministro japonés reconoció que harán falta varios meses para detener las fugas radiactivas de la central de Fukushima, donde los empleados continúan intentando sellar una grieta en uno de los reactores dañados.

El accidente, el más grave desde la catástrofe nuclear de Chernóbil en 1986, "será una larga batalla", reconoció Goshi Hosono, consejero del primer ministro Naoto Kan.

El consejero vaticinó que serán necesarios "probablemente varios meses para detener las fugas radioactivas". "El mayor desafío son las alrededor de 10.000 barras de combustible usado, cuyo traslado llevará mucho tiempo", añadió.

El objetivo de los empleados de Tokyo Electric Power (TEPCO) es restablecer la alimentación eléctrica para que funcionen los circuitos de refrigeración de los cuatro reactores dañados. Sin embargo, los avances en esa tarea son lentos. La enorme cantidad de agua empleada para enfriar las barras de combustible inundó las salas de turbinas y las galerías subterráneas, impidiendo toda intervención humana.

La tarea más difícil de TEPCO es evacuar esas capas de agua altamente radiactivas, que en parte se filtraron al océano por una brecha de 20 cm descubierta en un foso conectado al reactor 2.

El 11 de marzo, sus seis reactores se detuvieron automáticamente, tal como estaba previsto, al producirse el sismo de magnitud 9. Sin embargo, el posterior maremoto destruyó los circuitos eléctricos y de refrigeración del combustible nuclear.

Cuatro reactores comenzaron entonces a calentarse peligrosamente, provocando explosiones y liberando humo radioactivo. Cientos de obreros de la compañía Tokyo Electric Power, propietaria de la central, lograron dominar ese proceso de calentamiento, echando agua sobre las instalaciones día y noche.

Tres semanas después de la tragedia, el balance aún provisional de la policía es de 12.009 muertos confirmados y 15.472 desaparecidos.

En horas de la madrugada, encontraron a dos trabajadores de Fukushima muertos en el sótano de una de las unidades de la planta nuclear. Los dos empleados, de 21 y 24 años, trabajaban en labores de mantenimiento en el edificio de turbinas del reactor 4 y estaban desaparecidos desde el 11 de marzo.

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