Trabajadores utilizan una bomba de agua para enfriar uno de los reactores de Fukushima.
Los trabajadores de la planta nuclear de Fukushima están a un paso más cerca de vaciar agua altamente radiactiva desde un dañado reactor, lo que les permitiría comenzar a reparar un sistema de enfriamiento crucial para controlar una de las peores crisis nucleares del mundo.
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El regulador de seguridad nuclear de EEUU, Gregory Jaczko describió la crisis en la planta nuclear Fukushima como "estática" en lugar de estable, debido a la continua lucha por enfriar los reactores dañados por un tsunami de 15 metros el 11 de marzo, desencadenado por el mayor terremoto del que hay registro en Japón.
Nuevos datos mostraron que mucha más radiación se filtró desde la planta en los primeros días de la crisis que lo que se había pensado originalmente, lo que llevó a funcionarios a calificarlo a la par con el peor accidente nuclear del mundo, ocurrido en 1986 en Chernóbil. Pero expertos fueron rápidos en señalar que ambas crisis no son comparables en términos de contaminación radiactiva.
Se espera que pasen meses antes de que los reactores dañados en Fukushima sean enfriados. Hasta que los enfriadores sean reparados, el operador de la planta está obligado a bombear agua sobre ellos, lo que sólo genera más agua radiactiva.
"Nosotros seguimos transfiriendo agua en los túneles afuera del edificio de la turbina del reactor número 2 hacia el condensador. Haremos esto las 24 horas", dijo un funcionario de Tokyo Electric Power Co (TEPCO).
Muestras recolectadas el lunes desde unos 15 kilómetros frente a las cosas de la ciudad de Minamisoma, que fue devastada por el terremoto y tsunami del mes pasado, mostraron que la radiación en el agua aumentó hasta 23 veces el límite legal, desde la 9,3 veces que había registrado el 7 de abril, dijo Hidehiko Nishiyama, un vicedirector general de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial (NISA, por su sigla en inglés).
El costo total del triple desastre ha sido estimado en 300.000 millones de dólares, lo que lo convierte en el desastre natural más caro del mundo.
La compañía comenzó a buscar cómo almacenar y transportar el combustible gastado de los reactores, aunque los trabajos no pueden comenzar hasta que estén los reactores apagados y fríos, dijo el funcionario de TEPCO Mitsuo Matsumoto a periodistas.
Algunos funcionarios especularon que las autoridades podrían tener que sepultar la planta si la crisis se prolonga por mucho tiempo, la solución que eventualmente fue utilizada para cerrar Chernóbil.
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