ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de junio 2024 - 09:41

Japón perdió contacto con Akatsuki, la nave de u$s300 millones que orbita alrededor de Venus

Así fue confirmado por la Agencia de Exploración Aeroespacial japonesa. Se trata de la única sonda espacial que orbita ese planeta hace casi una década.

ver más
Se perdió comunicación con la nave.
JAXA

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) confirmó que perdió contacto con la sonda Akatsuki, lanzada en 2010 y que entró en órbita de Venus en 2015. "Después de un largo periodo de tiempo, se volvió imposible establecer comunicación", comunicó JAXA mediante un aviso oficial en su sitio web.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Durante 2024, Japón tuvo su primer alunizaje exitoso con el módulo SLIM, que aterrizo en suelo lunar el 20 de enero. Ahora, desde JAXA realizan operaciones de recuperación de las comunicaciones con la única sona que orbita Venus, el segundo planeta más cercano al sol.

¿Qué es la sonda espacial Akatsuki?

La sonda espacial Akatsuki, de Japón, fue lanzada el 21 de mayo de 2010 y, desde entonces, se dedicó a monitorear los patrones climáticos del segundo planeta del sistema solar. El artefacto era el único que orbitaba Venus.

El nombre de este artefacto esta en japonés y su traducción significa 'Amanecer'. Se estima que para su desarrollo JAXA invirtió u$s300 millones.

La sonda había completado sus operaciones regulares planeadas en 2018 y se encontraba en una sobrevida que le permitió continuar realizando observaciones. Sin embargo, luego de más de 10 años de actividad, el pasado 29 de mayo JAXA anunció, a través de un comunicado oficial, que perdió el contacto a fines de abril, durante una operación rutinaria.

El fallo consistió en que la sonda, a 550 kilómetros de la superficie de Venus, no desaceleró lo suficiente para entrar en la órbita del planeta; era preciso mantener activo durante 12 minutos el motor de la sonda para así poder frenarla y colocarla en la órbita del planeta. Sin embargo, el proceso falló por razones desconocidas.

"Después de un largo período de tiempo, se volvió imposible establecer comunicación", aseguraron desde la agencia japonesa. Desde entonces, los ingenieros trabajaron arduamente para restablecer la comunicación, pero hasta la fecha, los esfuerzos no rindieron sus frutos.

Japón y la basura espacial

En un año lleno de éxitos para el país asiático en el ámbito aeroespacial, la compañía japonesa Astroscale logró un nuevo hito histórico: en mayo, difundió la primera foto en la historia de desechos espaciales. Esta fue capturada por herramientas diseñadas para identificar escombros en condiciones de microgravedad.

La histórica fotografía fue tomada por el satélite comercial Active Debris Removal (ADRAS-J), un artefacto que fue construido con el objetivo de inspeccionar los residuos en el espacio. JAXA eligió el satélite creado por la empresa privada como parte de su programa comercial de eliminación de basura en la órbita terrestre.

En líneas generales, cuando se hablaba del fenómeno de la basura espacial - hasta la fecha - usualmente se utilizaban cifras, promedios de peso, simulaciones y aproximaciones de tamaños para ejemplificar su impacto. La imagen lograda por Japón podría ser el puntapié inicial para una nueva etapa en este área de la exploración aeroespacial.

La fotografía muestra la parte superior del cohete japonés HIIA, que fue lanzado en 2009. Este objeto se encuentra virtualmente "perdido en el espacio" ya que no emite señales GPS hacia la Tierra y, al no tener una posición computarizada que pueda ser calculada, la chatarra se vuelve invisible para las naves espaciales y otros satélites que se encuentren activos en la órbita terrestre.

basura espacial astroscale.webp

Parte del cohete japonés HIIA, basura espacial fotografiada por primera vez en la historia.

Esta "contaminación espacial" es un peligro latente para los astronautas del futuro y hasta para los habitantes de la Tierra. Es por esto que, en la actualidad, las misiones de encuentro y proximidad se convirtieron en un nuevo campo necesario de explorar en la industria espacial.

En esta línea, el satélite Active Debris Removal logró un hito técnico: se posicionó de manera segura y controlada a la etapa del cohete, a unos pocos cientos de metros de distancia. “ADRAS-J demostró con éxito operaciones de proximidad y encuentro cercano utilizando una técnica de aproximación de elipse de seguridad, junto con entradas de navegación relativas del conjunto de sensores de carga útil de la nave espacial”, detallaron desde Astroscale.

De esta manera, el satélite japonés continuará navegando alrededor del residuo espacial para seguir capturando imágenes mientras perfecciona recopila datos para mejorar sus maniobras y versiones futuras. Además, Astroscale planea utilizar esta información para construir el ADRAS-J2, un nuevo satélite equipado con brazos robóticos que intentará inaugurar una nueva era en la remoción activa de la basura espacial.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias