Osaka - La presencia divisiva de Donald Trump, eje de las principales amenazas geopolíticas del momento, como la disputa comercial con China, el temor a una guerra abierta con Irán y su negativa a tomar medidas contra el cambio climático, centrarán una cumbre tensa del Grupo de los 20 países clave (G-20) que se llevará a cabo hoy y mañana en Osaka, Japón (ver nota aparte).
La guerra comercial de EE.UU. y China centrará hoy la cumbre del G-20
Para los norteamericanos, la reunión entre los mandatarios será sin precondiciones. Pero la contraparte exige que se levanten rápidamente las sanciones contra el gigante Huawei.
-
Con énfasis en la guerra, el papa León XIV llamó en Pascuas a "elegir la paz" y alertó por la violencia
-
Video: colapsó una rueda de la fortuna y 37 personas cayeron al vacío en un parque de diversiones de la India
El presidente chino, Xi Jinping, llegó ayer a esa ciudad seis horas antes que Trump y se vio de inmediato con su colega surcoreano Moon Jae-in, así como con el anfitrión, el premier Shinzo Abe, quien es el aliado asiático más estrecho del estadounidense.
Las posturas de Trump y Xi no podrían ser, de arranque, más diferentes, ya que mientras el primero planea una cumbre “sin condiciones” con su homólogo, este ya puso sobre la mesa una serie de planteos de los que, según dio a entender, no aceptará moverse.
El principal asesor económico del presidente de Estados Unidos, Larry Kudlow, dijo ayer desde Washington que no existen condiciones de las partes en la antesala del esperado encuentro entre los presidentes. “No hay precondiciones en estas charlas. Eso es muy importante”, dijo.
Kudlow desestimó de ese modo un informe publicado por The Wall Street Journal que afirma que Xi le presentará a Trump una serie de exigencias para retomar las negociaciones con las que se busca poner fin a la guerra comercial entre ambos países.
Según ese diario, las mismas incluyen terminar con el bloqueo impuesto a las compañías estadounidenses para que hagan negocios con el gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, al que Washington considera una amenaza a su seguridad nacional.
Kudlow dijo que Trump impondrá aranceles adicionales si la reunión no termina bien, aunque no aclaró los parámetros para considerar exitoso al encuentro.
“Él (Trump) no tendría esta reunión con el presidente Xi si no estuviera interesado en este acuerdo”, dijo Kudlow.
Estados Unidos le exige a China una reforma estructural que garantice derechos de propiedad intelectual a las empresas estadounidenses y mercados abiertos. Las negociaciones parecían haberse encaminado hasta que colapsaron en mayo.
Trump ya aplicó aranceles a importaciones de productos chinos por 200.000 millones de dólares y amenazó con hacer lo propio sobre otros por valor de 325.000 millones de dólares. De hacerlo, estaría gravando la totalidad de las importaciones estadounidenses desde China.
Más allá de la demanda sobre Huawei, medios de comunicación chinos anticiparon que Xi no tendrá una postura agresiva en la cumbre sino que, por el contrario, enfatizará su visión acerca de la relación óptima entre ambos países y la ayuda que puede darle Pekín a Washington con Irán y Corea del Norte.
El presidente chino hablará de la reciente visita a Pyongyang, en la que el dictador Kim Jong-un ratificó su compromiso con la desnuclearización de su país.
Con todo, la perspectiva de que la negociación bilateral sea más compleja que lo esperado provocó ayer una tendencia compradora de Bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados el activo financiero más seguro, lo que redundó en una caída del 2,15% y llevó su rendimiento a 2,0050%.
El rendimiento había subido inicialmente después de que un medio chino hubo publicado que Washington y Pekín habían acordado una tregua en su disputa, pero más tarde la tendencia cambió.
“La reunión en Osaka va a ser mucho más tensa de lo que sugería el optimismo inicial”, dijo ayer Ian Lyngen, estratega de BMO Capital Markets.
Agencias Reuters, ANSA y AFP,
y Ámbito Financiero




Dejá tu comentario