A continuación, los fragmentos más importantes de la larga -y por momentos áspera- entrevista realizada por el director del diario «El Mundo», Pedro J. Ramírez, al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, al cumplirse ayer dos años de la asunción del socialista en La Moncloa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Periodista: Alguna vez dijo «No sé si lo más parecido a un español de derecha es un español de izquierda, pero mi lengua materna es la democracia». ¿Cómo se concilia eso con que luego declarara a una revista que se considera un «rojo» y que «la derecha nunca me ha enseñado nada»?
José Luis Rodríguez Zapatero: Claro que mi lengua materna es la democracia. Esa es la esencia de mi proyecto: los mejores avances sociales, los mejores avances de la libertad, la justicia y la igualdad se consiguen mejorando y perfeccionando la democracia. Es decir, dando más poder a los que tienen menos poder, y limitando el poder de los que tienen mucho poder. Los que ya son poderosos, sea por razones económicas, sea por razones mediáticas, necesitan menos el poder para lograr sus objetivos. El ciudadano normal sólo tiene el poder del voto. Cuanto más reforcemos a los ciudadanos haremos una democracia más justa.
P.: Pero, insisto, ¿cómo se concilia esta visión abierta de la democracia con esa visión, perdóneme, tan sectaria de que la derecha no le ha enseñado nada?
J.L.R.Z.: La derecha en este país me ha enseñado que es la izquierda la que hace avanzar los derechos democráticos. Ya pasó en su día con el divorcio, con el estado de las autonomías y, recientemente, con el matrimonio homosexual. Y la historia se repetirá con el Estatut (de Cataluña).
P.: Usted no tiene remedio...
J.L.R.Z.: El programa de una izquierda moderna pasa por una economía bien gobernada con superávit de las cuentas públicas, impuestos moderados y un sector público limitado. Todo ello, conjugado con la extensión de los derechos civiles y sociales. Ese es el programa del futuro.
P.: ¿Qué puede responder cuando lo acusan de que está reabriendo las heridas de la Guerra Civil?
J.L.R.Z.: Me resulta sorprendente. Lo que estoy haciendo es lo propio de una democracia: no conceder espacios públicos a elementos de una dictadura. Cuando yo retiro la estatua de Franco ni hablo de la Guerra Civil, ni pienso en la Guerra Civil.
Atentado
P.: ¿Sigue sin tener «ninguna duda» respecto de la autoría ni de posibles complicidades del atentado del 11 de marzo?
J.L.R.Z.: Me remito, como siempre, a las conclusiones del juez y a las leyes de la investigación. Recuerdo que ya ha dictado cuatro o cinco autos, ahora el de procesamiento, y ha hecho pública buena parte del sumario donde deja claros todos los aspectos esenciales de esa investigación.
P.: El mantenimiento del importante índice de crecimiento de la economía española está siendo para muchos la sorpresa agradable de su mandato. ¿Pero es un crecimiento sano?
J.L.R.Z.: El crecimiento de la economía española no es una sorpresa para nosotros porque nuestro programa combina las políticas sociales con la eficiencia económica y el rigor presupuestario. Se ha creado 1,7 millón de empleos en dos años y crecemos más del doble que el resto de Europa.
P.: Hablemos de la situación en el País Vasco y del proceso de diálogo con ETA. ¿Cómo va a constatar que el alto el fuego permanente es efectivo?
J.L.R.Z.: Habrá una constatación fáctica que realizan los servicios de información. Y habrá una constatación de la voluntad de la banda.
P.: ¿En qué período de tiempo?
J.L.R.Z.: No creo que sea conveniente prejuzgar un plazo exacto. Me voy a tomar el tiempo que considere necesario para llegar a la convicción de que existe la alta probabilidad de que ETA esté dispuesta a abandonar la violencia.
P.: ¿Qué opinión tiene de la creciente tendencia al populismo en América latina con gobiernos como los de Chávez y Evo Morales, cada vez más alejados del concepto occidental de democracia?
J.L.R.Z.: Evo Morales lleva poco tiempo en la presidencia y, por tanto, tenemos que tener un tiempo de espera e intentar ayudar a un país que tiene una problemática social y de cohesión territorial muy importante. Más allá de las opiniones que pueda generar Hugo Chávez, hay que respetar a quien ha ganado unas elecciones democráticas.
P.: ¿Qué papel puede desempeñar su gobierno en ese proceso?
J.L.R.Z.: Hay muchos países en América latina que han sufrido la lacra de la corrupción y el terror de la violencia; es necesario que los ayudemos a lograr mayores cotas de desarrollo económico y social y que colaboremos en todo lo posible a que las instituciones democráticas se consoliden definitivamente.
Dejá tu comentario