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22 de noviembre 2011 - 22:22

La ONU condenó la represión siria en otra jornada sangrienta

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Más de 3.500 personas murieron en Siria desde marzo en la represión del gobierno contra los manifestantes y opositores, según datos de la ONU.
El Comité de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU aprobó hoy una resolución que condena al régimen sirio por la violencia utilizada contra su pueblo, mientras en Siria al menos 29 personas murieron en las provincias de Homs y Hama, focos de la oposición.

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La resolución, aprobada con 123 votos a favor y 13 en contra, "condena duramente las graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos por parte de las autoridades sirias".

El texto insta además a la suspensión inmediata de la violencia contra manifestantes y opositores. Asimismo dice que el presidente Bashar al Asad debe implementar ampliamente el plan de acción de la Liga Árabe que prevé reformas y permitir el ingreso de observadores independientes.

Más de 3.500 personas murieron en Siria desde marzo en la represión del gobierno contra los manifestantes y opositores, según datos de la ONU.

El comité de derechos humanos enviará luego la resolución a la Asamblea para una votación final, que se llevará a cabo en diciembre.

La condena emitida hoy representa sobre todo un llamamiento. La Asamblea General de la ONU, en el que cada una de las 193 naciones representadas tiene voto más allá de su tamaño, no puede aprobar sanciones. Esto sólo lo puede hacer el Consejo de Seguridad, donde fracasaron intentos similares por el rechazo de Rusia y China.

La resolución fue rechazada por países como Venezuela, Cuba, Irán o Corea del Norte. Según estas naciones, el texto representa "un nuevo intento de las antiguas potencias colonialistas de someter a Arabia".

El embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, protestó por la adopción de la resolución y acusó a los países que la promovieron de utilizar la oportunidad para avanzar en sus objetivos políticos y "chantajear" a su país.

"Estos promotores no deberían alentar a los grupos armados en Siria a iniciar una escalada de la violencia en mi país", añadió.

En tanto, las fuerzas de seguridad sirias mataron hoy a al menos 29 personas en Homs y Hama, informaron activistas sirios radicados en Beirut.

"Ocho personas, entre ellas cuatro niños, murieron cuando las fuerzas sirias asaltaron el pueblo de Houla, en Homs, en busca de figuras de la oposición", dijo el activista Omar Idlibi.

Otras seis personas murieron en Hama, donde las fuerzas sirias implementaron una operación a gran escala en busca de activistas.

Además, las fuerzas sirias rodearon un barrio en la convulsa provincia de Homs en busca de manifestantes prodemocráticos y desertores, informó un activista desde el norte de Líbano. "El barrio de Al Bayyada está completamente rodeado por las bandas de Al Asad respaldadas por tanques del Ejército", señaló.

Medios estatales sirios informaron que el Ejército está llevando a cabo una operación militar en el barrio en busca de "bandas armadas que están aterrorizando a la población".

El lunes 20 personas murieron, la mayoría oriundos de ese barrio, en ataques perpetrados por las fuerzas sirias.

En su declaración más fuerte hasta el momento contra el régimen sirio de Assad, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó a su exaliado de "cobarde" y le recordó el destino de otros líderes autoritarios como Adolf Hitler, Benito Mussolini y Muamar al Gadafi.

Erdogan consideró que Al Asad, quien en una entrevista con un periódico británico dijo que combatirá a sus enemigos hasta la muerte, debería tener en cuenta cómo terminaron otros líderes autoritarios que hicieron la misma afirmación.

"Luchar hasta la muerte contra su propio pueblo no es un acto de heroísmo, es cobardía", manifestó Erdogan ante miembros de su partido en Ankara.

Para el premier turco, Al Asad debería renunciar por el bien de su país y de la región, sin que se derrame otra gota de sangre.
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, advirtió hoy, en el marco de una visita del presidente turco Abdullah Gül, que en Siria podría llegar a producirse una guerra civil y por eso consideró que los principales líderes políticos del mundo deben cooperar ahora con la oposición siria.

Cameron elogió a Erdogan y a los representantes de la Liga Árabe por pedir la renuncia del presidente sirio.
"El mundo debe ejercer una presión conjunta sobre el régimen y plantarse de manera positiva ante la oposición, que podría representar un amplio cambio en Siria", añadió.

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