Nuevas imágenes muestran los últimos movimientos del piloto y el copiloto del avión malasio desaparecido antes de entrar a la cabina de la nave. Allí se los puede ver en medio de los controles de rutina del aeropuerto.
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La investigación en torno al Boeing 777 desparecido hace más de una semana se centra ahora en los dos pilotos, y Malasia confirmó que las últimas palabras provenientes de la cabina fueron pronunciadas tras el cierre deliberado de un sistema clave de comunicación.
El comandante del Boeing 777 de Malaysia Airlines desaparecido es un fanático de los aviones, al punto que armó su propio simulador de vuelo, y su joven copiloto "un buen chico", muy alejados de la imagen de "Don Juan de los cockpits" propagada por la televisión, según su entorno.
El vuelo MH370 se "esfumó" hace una hora después de haber despegado de Kuala Lumpur con destino a Pekín. Esto provocó una búsqueda masiva en una zona al principio equivalente a la superficie de Portugal, pero que se ha ido ampliando según se han ido revelando nuevos datos. Por ahora, este relevamiento marítimo por cielo y mar, en el que participan varias naciones, entre ellas China, Estados Unidos y Japón, no ha arrojado resultados.
La última tesis oficial del gobierno malasio afirma que el avión fue "deliberadamente desviado" y que, con los aparatos de comunicación desactivados, siguió volando al menos durante casi siete horas tras quedar indetectable para los radares civiles.
Los investigadores analizan los perfiles de los 227 pasajeros y de los 12 miembros de la tripulación que se encontraban a bordo, estudiando en particular la pista de un eventual sabotaje, aunque nada ha quedado del todo descartado.
La personalidad y la vida de los dos pilotos, el comandante Zaharie Ahmad Shah, de 53 años de edad, y su copiloto, Fariq Abdul Hamid, de 27 años, son examinadas detalladamente por los investigadores e, inclusive, por los medios de comunicación.
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