A pesar de la baja, la encuesta mostró que Lula, que ha aplicado una política económica de corte ortodoxo, continúa teniendo una mejor evaluación que los cuatro últimos presidentes brasileños en sus primeros seis meses de mandato.
En tanto, la popularidad personal del presidente cayó cinco puntos entre marzo y junio, pasando a ser ahora de 70 por ciento.
Dejá tu comentario