La Liga Arabe reunida en El Cairo aprobó un paquete de sanciones sin precedentes contra el régimen sirio, que incluyen la congelación de activos vinculados al presidente Bashar al Assad, la ruptura de las relaciones con el Banco Central de Siria y la paralización de las inversiones árabes en el país, entre otras. En tanto, fue una jornada en la que la represión se cobró al menos 28 víctimas.
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Las sanciones -las primeras que la Liga aplica a un país de la región- entrarán en vigor inmediatamente y fueron aprobadas en la reunión que mantiene en El Cairo el Consejo de Ministros de finanzas de los países árabes, informó el primer ministro qatarí, Hamad bin Jassim al Thani.
Junto al castigo económico, refrendado con los votos de 19 de los 22 países miembros, la Liga también emitió restricciones de viajes contra altos funcionarios sirios.
El objetivo de las sanciones, según los ministros de Economía árabes, es afectar en forma directa y efectiva a las personas vinculadas al régimen, pero que perjudiquen lo menos posible al pueblo sirio.
Por ello, se permitirá el intercambio de mercancías estratégicas que satisfagan las necesidades de la población, y estarán exentos también aquellos productos que representen un alto porcentaje del Producto Interior Bruto de algún país árabe para evitar dañar su economía.
El sábado, el Consejo Económico y Social de la organización panárabe había aprobado una resolución que recomendaba las sanciones financieras, luego que expirara el plazo impuesto a Damasco para que el régimen de Al Assad dejar entrar a observadores internacionales a evaluar la situación en el país.
La propuesta del ingreso de los observadores formaba parte de un plan con el que la Liga Árabe intentaba favorecer una solución a la crisis política que afecta al país desde que en marzo estallaron las protestas que están siendo ferozmente reprimidas por el régimen de Al Assad.
La decisión gatilló la inmediata reacción siria, cuyo ministro de Asuntos Exteriores, Walid al Moalem, acusó a la Liga Árabe de "infringir su estatuto y buscar la intervención extranjera" en Siria.
Al Assad, en tanto, redobló la apuesta y aseguró que las fuerzas del régimen seguirán luchando contra los "terroristas" en el país y que "no habrá tolerancia con ellos". "Les seguiremos por todas partes", aseguró el presidente sirio durante un encuentro con estudiantes universitarios, en el que afirmó que las fuerzas de seguridad propinaron "golpes contundentes y decisivos a los terroristas".
La decisión de la Liga se produce en respuesta a la violencia perpetrada por las fuerzas de seguridad contra opositores y población, según informa la cadena Al Arabiya, el mismo día que al menos 28 personas, murieron en el país por la represión desatada por el ejército.
Al menos 28 civiles fallecieron por la represión perpetrada por las fuerzas de seguridad en Siria, la mayoría en el bastión opositor de Homs, que coinciden con la aprobación de sanciones económicas de la Liga Árabe contra Damasco.
En un comunicado, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que anteriormente cifró en diez el número total de víctimas mortales, indicó que quince personas fallecieron en la provincia central de Homs que es escenario de redadas intensivas de las fuerzas policiales y militares.
La violencia de las fuerzas del orden sirias causó, además, la muerte de diez personas en la localidad de Rankus, situada en los alrededores de Damasco, entre ellos un menor de 14 años de edad.
La ciudad de Deir al Zur fue escenario de un tiroteo y dos personas murieron cuando las fuerzas de seguridad dispararon contra un funeral por otro mártir que a su vez falleció durante un ataque de las tropas del régimen.
Además, el OSDH precisó que otra persona perdió la vida en la localidad de Kafernobl, en la provincia septentrional de Idleb, después de que fuera detenido por las fuerzas policiales sirias, pero sin precisar las circunstancias de su fallecimiento.
El Observatorio informó además sobre enfrentamientos entre desertores del ejército sirio y soldados del régimen del Al Assad, en el sur del país.
Desde que comenzaron las protestas, hace ocho meses, al menos 3.500 personas murieron indicó, según el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos.
La Liga Arabe, a la que pertenecen 22 países, suspendió ya a comienzos de mes a Siria después de que Al Assad se negara a aceptar sus llamamientos de paz.
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