Londres (AFP, ANSA) - El gobierno británico redujo ayer el nivel de alerta de «crítico» a «severo», suavizando paulatinamente los drásticos controles de seguridad que provocaron caos en los aeropuertos, aunque advirtió que la amenaza de atentados es «aún muy seria».
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«El nivel de amenaza se encuentra en 'severo', lo que indica una alta probabilidad de un intento de ataque terrorista en algún momento», indicó el ministro del Interior, John Reid. Estados Unidos también había reducido el domingo su nivel de amenaza a los vuelos provenientes de Gran Bretaña, aunque las autoridades permanecerían alertas.
Por su lado, el ministro de Transportes, Douglas Alexander, dijo que los pasajeros podrían ahora llevar una pieza de equipaje de mano del tamaño de una computadora portátil, pero que aún está prohibido subir líquidos, salvo medicamentos, que podrán ser verificados, y alimento para bebés, que deberá ser probado por un adulto.
Vuelos cancelados
La prohibición sobre el equipaje de mano y las estrictas búsquedas de seguridad obligaron a las aerolíneas a cancelar cientos de vuelos y provocaron caos en los aeropuertos británicos, colmados de viajeros en plena temporada de vacaciones.
Ayer British Airways canceló 20% de sus vuelos desde Heathrow, el aeropuerto más transitado del mundo, y dijo que una cantidad similar sería cancelada hoy, pese a la moderación de las medidas de seguridad.
A primera hora del día, un vuelo de BA rumbo a Nueva York fue enviado de regreso a Heathrow debido a la preocupación que produjo el repicar de un teléfono móvil que no pertenecía a ninguno de los 217 pasajeros. Posteriormente se señaló que el aparato era seguro.
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