La campaña por la candidatura presidencial republicana es, según el arquitecto de las victorias electorales de George W. Bush, la más «dinámica e impredecible» en décadas, una impresión que parecen confirmar las últimas encuestas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A sólo seis semanas de que el próximo 3 de enero arranque en Iowa el largo proceso electoral para el relevo en la Casa Blanca, existe una clara favorita entre los demócratas: Hillary Clinton.
La senadora lidera las encuestas de intención de voto nacionales, libra un codo a codo con Barack Obama en Iowa y supera a sus rivales en New Hampshire, el segundo estado más madrugador después de Iowa en el proceso de nominación de candidatos.
Estados clave
Esos dos estados son clave, pues marcan el tono para el resto de primarias y sirven de barómetro sobre cuáles de los «presidenciables» tienen verdaderas posibilidades de lograr su propósito.
En el bando republicano, por el contrario, todas las opciones parecen abiertas.
Karl Rove, principal asesor de la Casa Blanca hasta agosto pasado y el hombre al que los críticos bautizaron como «el cerebro» de Bush, resume así la situación en un artículo publicado esta semana en la revista «Newsweek»: «La nominación presidencial republicana es la contienda más impredecible y dinámica en décadas».
Y es que el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, pese a llevar la delantera en los sondeos nacionales, aparece rezagado en Iowa y New Hampshire, donde el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney encabeza el pelotón desde hace meses.
Fragilidad
El liderazgo de Romney, de todos modos, parece ser frágil, según una encuesta conjunta del diario «The Washington Post» y la cadena de televisión ABC divulgada el miércoles.
Según ese sondeo, Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas y predilecto de la derecha religiosa, avanza a marcha forzada en Iowa y amenaza ya la ventaja de Romney.
Esa repentina fortaleza de Huckabee es, según el «Post», uno de los giros más inesperados de la campaña republicana y un factor que contribuye a la ya marcada incertidumbre en el frente conservador.
La revista duda que Huckabee tenga posibilidades de llegar muy lejos, aunque insiste en que los márgenes de Romney son más estrechos de lo que probablemente a él le gustaría.
El resto de candidatos, como el propio Giuliani, y el senador John McCain, han parecido prestar una importancia marginal a Iowa y New Hampshire pese a la habilidad de ambos estados para « elegir» presidentes y han decidido, por el contrario, concentrarse en estados más poblados, como Florida.
Con ese incierto panorama como telón de fondo y con la raquítica popularidad de Bush, y la guerra en Irak actuando de lastre de los «presidenciables» republicanos, Rove ha decidido salir en ayuda de sus correligionarios.
El estratega ofrece en su primer artículo como columnista de «Newsweek» consejos a los conservadores sobre «cómo vencer a Hillary» en noviembre de 2008, cuando los estadounidenses acudirán a las urnas para elegir a su próximo presidente.
Rove empieza por decir que las críticas a Hillary, quien levanta ampollas entre los conservadores de EE.UU., sirven para unir al partido.
Propuesta
«Por el momento, eso es suficiente», sentencia el ex alto asesor, quien puntualiza, de todos modos, que cuando esté claro quién va a ser el candidato conservador a la presidencia, éste debe de recordar que « ningún republicano es tan conocido como Hillary».
Rove propone al elegido que opte por un mensaje optimista, haga alusión a temas que preocupan a las familias, como los impuestos, y deje claro que serán los republicanos los que permitirán a EE.UU. ganar la guerra global contra el terrorismo. Lo más importante, con todo, será dejar claro por qué el próximo presidente de EE.UU. no debería de ser alguien apellidado Clinton.
Dejá tu comentario