ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de octubre 2006 - 00:00

Lula acuerda con opositores para aislar a Alckmin

ver más
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anudaba hoy acuerdos con gobernadores electos del partido socialdemócrata de su adversario, Geraldo Alckmin, para aislarlo, mientras la prensa local calificó como "más de lo mismo" el debate televisivo de anoche entre ambos aspirantes a la presidencia, a cinco días del ballotage.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, reveló hoy que los gobernadores electos de San Pablo y Minas Gerais, los socialdemócratas José Serra y Aecio Neves, respectivamente, "ya comenzaron a negociar" con el gobierno federal, sobre la base de la hipótesis de que Lula será reelecto.

Mantega reveló que con Serra se discuten acuerdos en temas de seguridad, para lo cual ya se reunió con los comandantes de la Marina, la Aeronáutica y el Ejército, y de construcción de autopistas, mientras con Neves se analizan temas de infraestructura.

"La preocupación de ciertos gobernadores con miras a 2010 (futuras elecciones presidenciales) los lleva a acuerdos con el gobierno federal y éste los precisa para aprobar una reforma tributaria y proyectos" en el Congreso, señaló el ministro al diario Folha de Sao Paulo.

El periódico señaló, por eso, que Lula busca acuerdos con los "segmentos vencedores del PSDB (Partido Social Demócrata de Brasil) y también con otros gobernadores con buenas chances de ser electos.

En Río de Janeiro, por ejemplo, Lula respaldó y recibe el apoyo para la segunda vuelta de Sergio Cabral, del centrista Partido del Movimiento Democrático (PMDB), y a cambio negocia la construcción de un camino de cintura para la capital de ese estado.

De ese modo, según el columnista Paulo Moreira Leite, del diario O Estado, "aparece una novedad no prevista para un eventual segundo mandato de Lula: la suma de bancas (de diputados en el Congreso) alineadas con el gobierno llega exactamente a 300", lo que le da una mayoría más holgada que en su primera gestión.

También destaca que Lula tal vez acepte ahora hacer acuerdos con los grandes partidos (PMDB y PSDB, entre otros) que quiso evitar en su primer gobierno, en el que prefirió las alianzas con fuerzas pequeñas y ganar legisladores individuales, lo que le generó denuncias de "mensalaos" (sobresueldos a diputados y senadores a cambio de su apoyo político).

Estos acuerdos con los principales sectores de la oposición buscan garantizar la gobernabilidad para evitar lo que se ha dado en llamar en Brasil "la tercera vuelta" que es un plan de algunos sectores que buscarían el juicio político de Lula aunque gane su reelección.

"Ellos van a continuar en la oposición, pero no pueden permanecer en esta locura de denunciar desde un supuesto lugar de la ética por más tiempo; esta locura perdura desde hace un año y medio", dijo el electo gobernador de Bahía, Jacques Wagner, una figura ascendente en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Esta estrategia, que busca llevar a Lula al "impeachment" (juicio político) fue defendida por sectores del PSDB y sobre todo por el aliado y ultraconservador Partido del Frente Liberal (PFL), pero fue derrotada hasta ahora por el estratega de la oposición, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1994-2002), que apostó al desgaste del gobierno.

Entre los dialoguistas el diario O Globo identificó a los gobernadores electos de San Pablo y Minas Gerais y a Cardoso, y entre los que buscan la destitución de Lula luego de su triunfo electoral ubicó al senador bahiano Antonio Carlos Magalhaes (derrotado por Wagner en primera vuelta) y al presidente del PSDB, Tasso Jereissati.

"El clima de confrontación contra el gobierno de Lula puede continuar después de las elecciones", advirtió Jereissati.

En tanto, la prensa brasileña calificó al anteúltimo debate televisado entre Lula y Alckmin, realizado anoche en la cadena paulista Record, como "más de lo mismo".

"Hasta el elector más interesado debe haber tenido dificultades para permanecer con los ojos abiertos delante de las mismas repeticiones", escribió hoy el analista Josias de Souza en Folha.

Para el analista, el embate entre ambos candidatos "fue repetitivo y no ofreció ningún argumento nuevo capaz de ganar votos".

Según las primeras mediciones, el debate tuvo un rating promedio de 17 puntos, superior a los otros dos realizados hasta ahora en la campaña para la segunda vuelta.

"El 'tucano' (como se conoce a los socialdemócratas en Brasil) abandonó el estilo light del debate anterior y volvió al tono agresivo, pero esta vez encontró a un Lula menos nervioso, con respuestas irónicas y de humor", escribió O Estado.

Como ejemplo, el periódico subrayó la respuesta del presidente a la acusación de Alckmin de que hizo un gobierno "para los banqueros", por las grandes ganancias acumuladas por esas entidades financieras durante su mandato.

"Esos banqueros son ingratos, recibieron tanto de mí y votan por Alckmin", replicó el Presidente, arrancando risas de la platea, al comentar encuestas que confirman el apoyo de empresarios y ejecutivos de bancos al candidato opositor.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias