El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegará a la Asamblea General de la ONU con una agenda atravesada por la política exterior y la recta final electoral. A dos semanas de los comicios, defenderá la soberanía brasileña, abordará los principales conflictos globales y enviará mensajes hacia Estados Unidos en medio de las tensiones con Donald Trump.
Como marca la tradición de Naciones Unidas, Brasil será el primer país en intervenir en el debate general, seguido por Estados Unidos. De esta manera, Lula y Trump pronunciarán sus discursos de manera consecutiva este martes en Nueva York, aunque hasta el momento no está prevista una reunión bilateral entre ambos mandatarios.
El discurso del brasileño tendrá como ejes la defensa de la soberanía y la democracia, el combate contra el crimen organizado, el cambio climático y los conflictos internacionales, con especial atención sobre las guerras que atraviesan Medio Oriente y Ucrania. También buscará reivindicar el multilateralismo en un escenario de crecientes tensiones entre potencias.
Lula llevará la defensa de la soberanía brasileña a la ONU
Uno de los puntos centrales será el rechazo de Brasil a cualquier intento de interferencia extranjera en sus asuntos internos. El planteo llega después de que la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) advirtiera sobre un riesgo de influencia estadounidense en las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre.
El mandatario brasileño llegará a Nueva York a dos semanas de las elecciones presidenciales.
El mensaje tendrá como principal destinatario político a Donald Trump, con quien Lula mantiene diferencias por las decisiones de Washington hacia Brasil. El propio mandatario brasileño anticipó antes de viajar cuál será su posición: “Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil”.
Las diferencias entre ambos gobiernos incluyen los aranceles estadounidenses sobre productos brasileños y cuestionamientos de Washington a la estrategia de Brasil contra el crimen organizado. La relación bilateral aparece así como uno de los telones de fondo de la intervención de Lula ante Naciones Unidas.
¿Habrá un encuentro entre Lula y Trump?
Pese al mensaje que Lula pretende llevar a Nueva York, no existe hasta ahora una reunión bilateral confirmada con Trump. Sin embargo, la cercanía entre sus intervenciones abre la posibilidad de un contacto informal en la sede de Naciones Unidas.
El secretario de Asuntos Multilaterales Políticos de la Cancillería brasileña, Carlos Bicalho Cozendey, sostuvo que los mandatarios “probablemente se cruzarán en la Asamblea”. Ambos ya tuvieron un encuentro en la Casa Blanca en mayo y Brasilia considera la relación con Washington uno de sus principales desafíos diplomáticos.
Brasil busca redefinir su vínculo con EEUU
La relación con Washington ocupa un lugar central en la estrategia internacional de Lula. El Gobierno brasileño busca mantener canales de diálogo con Estados Unidos sin abandonar su defensa de la autonomía nacional, especialmente frente a medidas que considera una intromisión en cuestiones domésticas.
Por el momento no está prevista una reunión bilateral entre Lula y Trump en Nueva York.
Ese equilibrio podría adquirir todavía mayor importancia después de las elecciones. En caso de conseguir otro mandato, recomponer el vínculo con Estados Unidos será uno de los desafíos de la política exterior brasileña, mientras Brasil busca sostener simultáneamente sus relaciones con China, India y otros socios internacionales.
La discusión se desarrolla además en un escenario regional transformado durante 2026, con diferencias entre Brasilia y Washington sobre asuntos como Venezuela, seguridad regional y el tratamiento de organizaciones criminales latinoamericanas. Lula también ha cuestionado acciones estadounidenses en Venezuela, incluida la operación de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro.
El discurso llega en plena recta final electoral
La intervención en Naciones Unidas será una de las últimas grandes apariciones internacionales de Lula antes de las elecciones del 4 de octubre. El mandatario busca la reelección en una competencia con Flávio Bolsonaro que entra en sus últimas dos semanas antes de la primera vuelta.
De esta manera, aunque el discurso tendrá alcance internacional, los mensajes sobre soberanía, democracia y las relaciones con Estados Unidos también tendrán repercusión dentro de Brasil. Tras concluir sus compromisos en Nueva York, Lula regresará al país para retomar la campaña electoral.