Lula dice que este año "arregla a Brasil"
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"El Estado no tiene dinero para hacer, sólo, las inversiones que el país necesita, como en el área de saneamiento. Pero, no vamos a privatizar. Prefiero hacer concesiones con la mayor garantía posible para los inversores privados", afirmó.
Lula da Silva negó que las frecuentes invasiones de propiedades rurales por parte de los campesinos del Movimiento Sin Tierra puedan derivar en un caos social y fue muy duro con los gremios de los empleados públicos, sus antiguos aliados.
"Ellos están en huelga desde el 8 de julio porque se oponen a la reforma previsional.
La huelga es un derecho universal, pero eso no es huelga, son vacaciones pagadas por el Estado. Cuando los metalúrgicos hacíamos huelgas asumíamos los riesgos, perdíamos salarios, vacaciones, aguinaldo...", agregó.
Frente a los rumores sobre cambios de ministros, Lula da Silva sostuvo que "llegarán en el momento correcto. Todos los ministros saben que esos cargos son míos, saben que puedo manejarlos".
Durante la entrevista colectiva, realizada en el Palacio do Planalto, la sede del gobierno, Lula da Silva fumó 4 cigarrillos holandeses y contó que adelgazó 8 kilos desde que asumió, el 1 de enero, gracias a sus caminatas matinales y a una dieta bastante estricta.
Lula da Silva perdió el buen humor en pocas ocasiones.
Una de ellas fue cuando un periodista le recordó que la mayoría de sus propuestas, como las reformas previsional y tributaria, son imitaciones de los proyectos del gobierno anterior, a las que él se oponía.
"Yo no admito que digan que Fernando Enrique Cardoso no sacó la reforma previsional por nuestra oposición. El tenía una coalición de más de 400 diputados. El no sacó la reforma porque no supo o no quiso negociar. Yo, en cambio, pierdo horas y horas por mes intentando convencer a los partidos de la oposición", sostuvo.
Lula da Silva también criticó a Cardoso (1995-2002) por la enmienda constitucional que eliminó la cláusula que impedía la reelección presidencial, en 1994.
"Lo hicieron porque me tenían miedo. Cuatro años de mandato es poco. Cinco años sin reelección, como era antes, sería mucho mejor. Filosóficamente, no estoy de acuerdo con la reelección. Pero, no estoy diciendo que no disputaré los próximos comicios", sostuvo.
De acuerdo con Lula da Silva, "sólo tiene sentido ser reelecto si uno vislumbra que, en el segundo mandato, podrá hacer más que en el primero. El pueblo se vuelve cada vez más exigente. Pero, las elecciones del 2006 no me preocupan. Allá por el 2006 o por el final del 2005 voy a pensar en eso".




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