Es que el atentado de Bali, el peor desde los ataques del 11 de setiembre de 2001 y que dejó casi 200 muertos en una discoteca, ha encendido la alarma en la región. El último suceso ocurrió en la última jornada en Tailandia, donde dos personas murieron al estallar una bomba casera en un edificio gubernamental de la localidad de Nakhon Pathom, a unos 60 kilómetros de Bangkok.
Dejá tu comentario