Cientos de miles de italianos acudieron ayer a la manifestación convocada en Roma por la centro-derecha, coalición liderada por Silvio Berlusconi, para protestar contra el gobierno de Romano Prodi y su ley de presupuestos.
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"Queremos mandar a casa un gobierno que destruye la confianza de los ciudadanos en el Estado, que despilfarra los recursos y reduce la libertad de cada uno de nosotros", exclamó Berlusconi desde el palco, dirigiéndose a la multitud congregada en la plaza de san Juan de Letrán.
Los datos de la participación dieron lugar a la habitual "guerra de cifras". Según los organizadores, el número de manifestantes había superado los dos millones, mientras las fuerzas de seguridad calcularon la asistencia en 700.000 personas.
Durante su intervención, Berlusconi -en la oposición desde que su coalición perdió las elecciones generales del pasado abril- subrayó la voluntad de su fuerza de "volver lo antes posible al gobierno" de Italia.
"Queremos volver lo antes posible al gobierno de Italia, para terminar el trabajo que hemos hecho bien durante cinco años", aseguró el líder de Forza Italia.
Berlusconi arremetió contra el gobierno de Prodi, que -afirmó- es "un gobierno contra la economía, el ahorro, las profesiones, la escuela, la investigación y la universidad".
"Es un gobierno contra la familia, que instiga al odio y a la envidia y no promueve la concordia social", añadió.
"Estamos aquí para protestar contra una ley de presupuestos que tiene un solo capítulo: Más tasas para todos'", exclamó.
Tres cortejos recorrieron por la tarde las calles de Roma hasta confluir en la plaza de San Juan de Letrán, donde además de Berlusconi intervinieron desde el palco sus aliados: Gianfranco Fini, líder de la derechista Alianza Nacional, y Umberto Bossi, de la Liga Norte.
"Los gobiernos no caen por las manifestaciones pero este gobierno debe asumir que tiene los días contados", afirmó Fini.
Por su parte, Bossi aseguró que "la gente quiere ir a votar" porque "este gobierno deslegitimado se tiene que ir a casa".
"Es un gobierno vergonzoso e insoportable", agregó Bossi, rodeado en el palco por Berlusconi y Fini.
Algunos de los organizadores de la protesta la definieron como "la más importante manifestación de la historia italiana".
"Esta manifestación es la más importante, la más imponente por participación en la historia republicana", dijo Sandro Bondi, coordinador nacional de Forza Italia, partido fundado y liderado por Berlusconi.
A la marcha no asistió el tercer gran aliado de Berlusconi: los centristas de la UDC, quienes decidieron convocar por su cuenta otra manifestación en Palermo (Sicilia).
"Creo que las manifestaciones son parte integrante de la democracia, y por tanto no encuentro nada de extraño: forman parte del sistema democrático", se limitó a comentar Prodi al ser interrogado por los periodistas sobre la movilización de protesta contra su gobierno en Roma.
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