Decenas de miles de personas desfilaron en Jena, donde se
realiza un juicio contra estudiantes negros acusados de intento
de agresión contra un compañero blanco.
Washington (EFE, ANSA) --Decenas de miles de manifestantes llegados de todo el país se congregan ayer en Jena (Louisiana) para protestar por el juicio contra seis estudiantes negros acusados por un enfrentamiento con jóvenes blancos.
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«Liberen a los seis de Jena», reclamó la multitud que desbordó el pueblo rural de 3.500 habitantes en demanda de la liberación de los detenidos, y que recordó las protestas masivas por los derechos civiles en los años 60, cuando los afroamericanos eran tratados como ciudadanos de segunda clase en los estados sureños.
El reverendo Al Sharpton, uno de los principales dirigentes de la comunidad negra, se quejó del «silencio» que mantuvo el Departamento de Justicia, y reclamó que el gobierno federal «intervenga» en el caso. Otro dirigente, el reverendo Jesse Jackson, señaló que «existen casos como el de Jena en todos los estados» del país.
Los adolescentes fueron acusados de haber golpeado al estudiante Justin Barker, el 4 de diciembre pasado, provocándole lesiones graves en el ojo derecho. Tanto el jurado como los fiscales del caso son blancos, y en un principio habían pedido varios años de cárcel como castigo, lo que indignó a la sociedadque consideró un exceso la pena y ha tomado el caso como una causa nacional. El fiscal, Reed Walters, afirmó que «este incidente nunca ha sido sobre un problema de razas, se trata de encontrar justicia para una víctima inocente y que la gente sea responsable por sus actos».
El presidente estadounidense, George W. Bush, tuvo que pronunciarse sobre el tema y lo hizo con cautela. «Los eventos en Louisiana me han afligido», indicó durante una conferencia en la Casa Blanca y añadió que entendía «las emociones» que el caso ha despertado.
«Todos en Estados Unidos queremos ser justos, cuando se trata de justicia», dijo Bush, y agregó que el Bureau Federal de Investigaciones (FBI), que depende del Departamento de Justicia, está siguiendo el caso de cerca.
Según el diario local, «The Jena Times», las tensiones comenzaron en agosto de 2006, cuando un estudiante negro se sentó debajo de un árbol en que sólo se podían sentar los blancos, de acuerdo con los estudiantes caucásicos.
Al día siguiente, el árbol apareció con dos cuerdas colgadas de sus ramas, en alusión a los linchamientos que los blancos practicaban a los esclavos africanos en los años de la segregación.
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