Desafiando el intenso frío y el viento inclemente, miles de opositores se manifestaron en Moscú para repudiar el intento del primer ministro ruso, Vladimir Putin, de presentarse como candidato a la presidencia en los comicios del próximo 4 de marzo.
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Bautizada como "Gran Círculo Blanco", la marcha opositora, que concitó la adhesión de más de 30 mil personas, tuvo como una de sus exigencias centrales que los comicios presidenciales se cumplan libres de fraude.
Los manifestantes formaron una cadena humana a lo largo de una de las principales avenidas moscovitas, el Anillo de los Jardines, que con sus 15,6 kilómetros de longitud rodea el centro de la capital rusa.
"¡Rusia sin Putin!", gritaron los manifestantes congregados a lo largo del enorme paseo en la mayor de las protestas del fin de semana para pedir unas elecciones justas.
El objetivo de la acción pacífica era mostrar, mediante una gran cadena humana formada por unas 35.000 personas con bandas blancas a lo largo del anillo, un signo de la unión de la oposición contra Putin.
En otro acto de protesta, la banda punk femenina Pussy Riots entró encapuchada a la Catedral del Cristo Salvador de Moscú, provocando un gran escándalo, pues ese templo de la Iglesia ruso-ortodoxa es considerado un santuario nacional.
La banda realizó un rezo punk pidiendo el fin del poder para Putin, difundido luego en Internet. La policía, por su parte, abrió un proceso por vandalismo contra las mujeres.
Posteriormente, los manifestantes se dirigieron a la plaza de la Revolución, una acción simbólica para "despedir al invierno político", según informó la agencia oficial de noticias rusa, RIA Novosti.
Por su parte, el movimiento juvenil "Red de partidarios de Putin" protagonizó un acto bajo el lema "Putin quiere a todos", que recorrió el centro moscovita distribuyendo cintas con los colores de la bandera nacional.
También se celebraron protestas contra la posibilidad de que Putin arribe por tercera vez al Kremlin en otras ciudades de Rusia, en las que participaron políticos del partido Rusia Justa y Jabloko, agrupación a la que no se le permite participar en las elecciones.
Ayer también hubo manifestaciones de signo opositor a Putin y contra la posibilidad de que se cometa fraude en las próximas elecciones presidenciales, y en el caso de San Petersburgo, contó con la presencia del ex campeón mundial del ajedrez Gari Kasparov y del abogado y bloguero Alexei Navalny.
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