La Paz (EFE, Reuters) - Evo Morales parece decidido a no bajar los decibeles en la renovada disputa con la Casa Blanca. Por el contrario, acusó ayer de «agresión» a EE.UU. y anunció que no devolverá el armamento que donó Washington a una unidad antiterrorista de las fuerzas armadas bolivianas, como parte de una ayuda militar suspendida el viernes pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estoy recibiendo mucha agresión, mucha provocación de la Embajada de Estados Unidos; por tanto, del gobierno de Estados Unidos», dijo Morales en una conferencia de prensa en el Palacio Quemado de La Paz.
Bajo un retrato del Che Guevara, Morales pidió «transparencia», «sinceridad» y «responsabilidad» al embajador estadounidense, David Greenlee. Ello ocurrió el mismo día en que se anunció un próximo encuentro del presidente indígena con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en el marco de la visita de ambos a Santiago de Chile por la asunción de Michelle Bachelet.
La asistencia militar estadounidense a la Fuerza Contra Terrorismo Conjunta (FCTC) está valorada en unos 380.000 dólares, de los que 70.000 dólares corresponden a equipos y armas ya entregados a la unidad. La Embajada de EE.UU. anunció que pretende recobrarlos esta semana. «Hay una instrucción del capitán general de las fuerzas armadas (Morales) al alto mando militar de no devolver ningún armamento», dijo el gobernante boliviano al respecto, aunque matizó que si hay una solicitud diplomática, la analizará.
• Misiles
Morales advirtió, además, de que no «va a permitir el manoseo permanente de la Embajada de Estados Unidos usando a algunos militares, seguramente». «En vez de pedir la devolución del armamento (EE.UU.) más bien debería devolvernos los misiles y no desactivarlos», dijo.
Morales aludió al traslado y destrucción del arsenal tierra-aire del ejército boliviano, en una operación secreta ejecutada en el anterior gobierno del ex presidente Eduardo Rodríguez.
Seguramente este tema será el eje de la reunión que Morales y Rice tendrán en Santiago.
La estadounidense tampoco perderá la ocasión para abordar uno de los temas que más divide a ambos gobiernos: los cultivos de coca. Mientras Morales defiende la plantación para su comercialización, EE.UU. se propone la erradicación de la materia prima de la cocaína. El mandatario indigenista replica que corresponde hablar de «cocaína cero» y no de «coca cero».
Dejá tu comentario