Mueren 29 personas en explosión en fábrica de fuegos artificiales
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El alcalde de la capital provincial (Shijiazhuang), Zang Shengye, ha abierto una investigación sobre la explosión, que ha echado por tierra los esfuerzos realizados por las autoridades chinas desde el pasado año para reducir la alta siniestralidad laboral.
Según la agencia oficial Xinhua, la factoría "Guoxi", cuyas naves abarcan una superficie de 6.6 hectáreas, recibió en diciembre del año 2000 una licencia de manos de la policía local para fabricar fuegos de artificio.
Aunque en este caso la factoría siniestrada contara con el permiso de las autoridades, habitualmente este tipo de accidentes tienen lugar en factorías clandestinas que no respetan las mínimas condiciones de seguridad (salida de incendios y extintores).
Más de 300 personas, entre soldados del Ejército, policías, médicos y enfermeras, participan desde la tarde de ayer en las labores de rescate en la localidad de Wangkou.
Las imágenes ofrecidas por los informativos de la CCTV muestran una motocicleta y un minibús reducidos a cenizas, y miembros de los equipos de salvamento sacando heridos en camilla de entre los escombros.
El mes pasado nueve personas murieron y varias resultaron heridas en la localidad de Liling (provincia meridional de Hunan) en un incidente similar.
Uno de los peores accidentes ocurrido en los últimos años en China tuvo lugar en marzo del 2001, cuando 42 niños murieron en una explosión ocurrida en una escuela en la provincia de Jiangxi, máximo fabricante de fuegos artificiales de todo el país.
Al parecer, el director había decidido transformar la escuela en un taller pirotécnico para poder paliar la acuciante falta de fondos que amenazaban con el cierre del centro.
Tras esta tragedia, el Gobierno central decretó el cierre de miles de fábricas clandestinas de fuegos artificiales en todo el país y el primer ministro, Zhu Rongji, se vio obligado a disculparse públicamente ante toda la nación.
Wang Xianzheng, director del Departamento Estatal de Seguridad Laboral, señaló recientemente que "el problema de seguridad laboral en China es alarmante".
El Gobierno chino emitió en noviembre pasado una ley de Seguridad Laboral, que incluye multas y penas de cárcel a los que no respeten las mínimas medidas de seguridad en el trabajo, y que ha estado acompañada de varias campañas de concienciación dirigidas a la población.
En China, máximo productor de fuegos artificiales del mundo, existen miles de fábricas clandestinas que no respetan las mínimas condiciones de seguridad y contratan a menores de edad.
Los fuegos de artificio en China aún se hacen a mano, razón por lo que esta industria da trabajo a cientos de miles de personas en el mundo rural, especialmente a mujeres y niños.
A pesar de las campañas lanzadas por el Gobierno chino para mejorar la seguridad laboral, un total de 139.400 personas murieron en el año 2002 en accidentes ocurridos en su puestos de trabajo.




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