Bagdad (EFE, ANSA, LF) - Al menos 31 iraquíes perdieron la vida en un nueva jornada de violencia que azotó ayer Irak, mientras que 14 soldados estadounidenses murieron después de que el helicóptero en que viajaban se estrellase en el norte del país.
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El más mortífero de los sucesos acaecidos fue el atentado suicida con coche bomba que acabó con la vida de 25 personas e hirió a otras 73 en la ciudad de Beiyi, en la provincia de Salahedin, al norte de Bagdad, informaron fuentes policiales.
El suicida empotró el coche bomba en el que viajaba contra la sede de la jefatura de policía de la ciudad, precisaron las fuentes, que afirmaron que la explosión dejó también grandes daños materiales en el centro policial y otros edificios colindantes.
Entre las víctimas mortales se encuentran 15 policías, y, entre los heridos, 53 civiles, entre ellos cinco mujeres y cuatro niños, indicaron las fuentes.
Soldados
Pocas horas antes, el ejército estadounidensehabía informado en un comunicado de que 14 de sus soldados perdieron la vida después de que el helicóptero en el que viajaban se estrellase en el norte de Irak.
El helicóptero, un UH-60 Black Hawk, transportaba a cuatro miembros de la tripulación, ademásde a otros diez militares, cuando cayó al suelo durante una operación nocturna.
«Catorce soldados de la Fuerza de Intervención Rápida Relámpago murieron después de que el helicóptero en el que viajaban se estrellase», precisa la nota.
Según el mando militar de EE.UU., dos helicópteros Black Hawk se encontraban en la misma operación, de la que no se ofrecieron más detalles, cuando uno de ellos se vino abajo por motivos que están siendo investigados.
El comunicado añade que los primeros indicios apuntan a que fue un problema mecánico lo que hizo precipitarse a la aeronave, y que no hay pruebas de que haya sido alcanzado por fuego enemigo.
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