7 de marzo 2005 - 00:00

Murió histórica líder del comunismo en Chile

Santiago (EFE, Reuters, AFP, ASN) - La dirigente comunista Gladys Marín, «La Pasionaria chilena», como muchos la llamaban, murió ayer de cáncer cerebral sin cumplir su máximo anhelo: ver a Augusto Pinochet condenado por los juicios que ella inició.

Los restos de la dirigente, que falleció en horas de la madrugada en su domicilio, rodeada de familiares y allegados más íntimos, son velados en la sede del antiguo Parlamento chileno, en el centro de Santiago.

Mientras el gobierno del presidente Ricardo Lagos decretó un duelo oficial de 48 horas por su fallecimiento, miles de personasformaron largas filas para rendir un último homenaje a una mujer cuya figura traspasó las barreras ideológicas y fue respetada por amigos y adversarios políticos.

Considerada uno de los mayores símbolos de la resistencia contra la dictadura de Pinochet, Gladys Marín fue la primera que presentó, el 12 de enero de 1998, una querella contra el ex dictador por delitos de genocidio, secuestro, asociación ilícita e inhumación ilegal durante el régimen militar (1973-1990).

Marín, de 63 años, murió a consecuencia de una asimetría cerebral maligna, descubierta en setiembre de 2003 y por la que fue operada dos veces, en Suecia y Cuba. De oficio profesora de educación básica, la dirigente fue miembro de la Juventud Católica antes de ingresar en las Juventudes Comunistas, en 1958, habiéndose destacado, además, como dirigente gremial del profesorado.

El golpe militar del 11 de setiembre de 1973, que derrocó al presidente Salvador Allende, sorprendió a Marín en su tercer período como diputada y ocho meses después debió salir al exilio con rumbo a Holanda. Regresó en 1978 con identidad falsa y pasaporte español, para luchar contra la dictadura durante más de diez años.

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