16 de marzo 2005 - 00:00

Nace mayor museo del Holocausto

Jerusalén (ANSA,EFE) - El nuevo museo del Holocausto, Yad Vashem, fue inaugurado ayer en Jerusalén con una ceremonia de la que participaron 40 jefes de Estado y dignatarios, ministros y embajadores.

El director, Avner Shalev, dijo que se trata de un «museo de las víctimas y de los sobrevivientes» del Holocausto del pueblo judío a manos de los nazis.

Las notas emotivas las dieron plegarias y canciones evocativas en yiddish y en hebreo que acompañaron la ceremonia, realizada con el monte de Judea como telón de fondo. Este museo, dijo el presidente israelí, Moshe Katzav, «quiere recordar a la comunidad desaparecida y transmitir la lección de la Shoah ( Holocausto) a las generaciones futuras».

Katzav envió un mensaje directo a Europa para que combata nuevas tentativas neonazis y manifestaciones de racismo y antisemitismo.

«Si el Estado de Israel hubiese nacido sólo algunos años antes», conjeturó a su turno el premier israelí, Ariel Sharon, la tragedia del Holocausto se habría evitado.

Israel es hoy, afirmó Sharon, «el único lugar en el mundo en el que un judío tiene el derecho y la fuerza para defenderse, y esto es la garantía de que no se repetirá un nuevo Holocausto».

Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, recordó que Naciones Unidas nació tras la Segunda Guerra Mundial «con el mandato de combatir el odio y la intolerancia y de defender los derechos humanos y la libertad».

Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Joschka Fischer, declaró que su país no puede olvidar su responsabilidad en la muerte de seis millones de personas inocentes durante el régimen nazi.

• Responsabilidad

«Por supuesto, Alemania es mi país y por ello tenemos la responsabilidad histórica y moral de no olvidar nunca la responsabilidad de mi país en la 'Shoah'», agregó Fischer, quien empleó la palabra hebrea con que se designa el Holocausto.

El nuevo
Yah Vashem fue construido durante diez años, con un costo de u$s 56 millones junto a la sede del antiguo museo. Cubre una superficie cuatro veces más amplia que el anterior y consiste en un colosal prisma de 180 metros de largo.

Cada galería representa distintos momentos de la persecución del pueblo judío. En cada una de ellas figuran listas de los judíos deportados, con fotografías de las víctimas que pudieron ser identificadas.
Hasta ahora, el museo logró reunir documentación sobre la suerte de 3 de los 6 millones de judíos desaparecidos.

En el museo se reconstruyó un tramo de la calle principal del Gueto de
Varsovia, incluidas las piedras, las vías del ferrocarril y los postes de luz originales.

Al final del recorrido, después de haber visitado el «salón
de los nombres», los visitantes se encuentran con una amplia terraza que ofrece una vista espectacular de Jerusalén y de los montes de Judea, para regresar a la realidad tras una intensa experiencia.

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