Mientras Lula inició el martes formalmente el proceso de transición de gobierno en una reunión en Brasilia con el saliente presidente,
El acuerdo rubricado entre Brasil y el FMI por 30.000 millones de dólares, de los cuales 24.000 millones deben ser desembolsados en 2003, exige un superávit primario de 3,75% del Producto Bruto Interno (PBI).
Lula anunció que creará una secretaría de combate al hambre en el país, que tiene la cuarta peor distribución del ingreso del planeta, pero dejó claro que la crítica situación social brasileña no le permitirá encontrar rápidas soluciones.
El presidente electo reiteró en San Pablo, a donde regresó tras su corta estadía en la capital, que pretende gobernar en forma amplia con todos los sectores de la sociedad y no sólo con el PT. «Eso va a ser una rutina, voy a escuchar a todos los segmentos», dijo a periodistas.
El ex líder sindical ha mode-rado su combativo discurso del pasado para llegar a la presidencia, prometiendo que priorizará el combate a la pobreza sin abandonar la política de estabilidad económica implementada por Cardoso. ex-zas.
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