La notoriedad y relevancia de Davis era, ideológica y políticamente, distante de la militancia negra de izquierda de Malcolm X y de la inclaudicable lucha de fe de Luther King, ambos asesinados por bregar a favor de los derechos de la minoría negra.
Según los testigos, Davis y Askew habían llegado juntos a City Hall minutos antes de la sesión de la asamblea comunal, prevista para las 14, hora local, lo cual habría permitido al homicida superar armado los severos controles establecidos tras los atentados del 11 de setiembre de 2001.
Askew le disparó dos balazos en el pecho a Davis desde el balcón del primer piso de la alcaldía, antes de ser reprimido por la policía comunal. Ambos fueron llevados al Hospital Beekman del bajo Manhattan, con un paro cardíaco, y poco después fueron declarados muertos.
En un primer momento, la policía lanzó una intensa búsqueda de un hombre negro, que vestía traje y camisa color azul, y que presuntamente se había fugado.
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