Obama desde la Sala Este de la Casa Blanca, donde se dirigió a su país durante 15 minutos.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que pidió a los líderes del Congreso demorar una votación sobre el uso de la fuerza contra Siria para dar una oportunidad a una propuesta rusa de que Damasco entregue sus armas químicas para ser destruidas.
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"Pedí a los líderes del Congreso que pospongan la votación" sobre la autorización de un ataque a Siria "mientras avanzamos por esta senda" que se abre con la inciativa rusa, dijo Obama durante un discurso televisado a la nación de 15 minutos desde la Sala Este de la Casa Blanca.
A su vez, el mandatario de EEUU dijo que pidió sus Fuerzas Armadas que mantengan la "presión" contra el régimen sirio de Bachar Al Asad y que continúen preparadas para "responder" ante un posible ataque militar en Siria.
"Las Fuerzas Armadas estadounidenses no se andan con medias tintas. Incluso un ataque limitado enviará a Asad un mensaje que ninguna otra nación puede dar", advirtió.
Obama reiteró que no va a enviar tropas a ese país y que no busca una campaña bélica de largo alcance como las de Irak y Afganistán, ni siquiera una campaña de bombardeos prolongada, como las de Kosovo y Libia.
"Sería un golpe dirigido a lograr un objetivo claro: disuadir del uso de armas químicas y degradar las capacidades de Al Asad", enfatizó el mandatario.
Un ataque "limitado puede hacer que Asad, o cualquier otro dictador, se lo piensen dos veces antes de usar armas químicas", insistió Obama.
EEUU y el propio Obama sostienen que el régimen de Al Asad fue el responsable del ataque con armas químicas en las afueras de Damasco del pasado 21 de agosto.
"Si no actuamos, el régimen de Al Asad no verá razones para dejar de usar armas químicas", sostuvo Obama, para quien la utilización de este tipo de armamento supone una violación de las normas internacionales y representa una amenaza para la seguridad de EEUU y de aliados como Israel.
En otro pasaje de su discurso, Obama consideró que es "demasiado temprano" para determinar si dará resultado la propuesta rusa para que el régimen sirio ceda el control de su arsenal químico a la comunidad internacional, pero que es importante intentarlo.
"Es demasiado temprano para determinar si esta oferta tendrá éxito, y cualquier acuerdo debe verificar que el régimen de (Bachar al) Asad cumple con sus compromisos", dijo.
"Pero esta iniciativa tiene el potencial de eliminar la amenaza de las armas químicas sin el uso de la fuerza, particularmente porque Rusia es uno de los más firmes aliados de Al Asad", señaló el mandatario.
Obama dijo que su secretario de Estado, John Kerry, se reunirá el próximo jueves con su homólogo ruso mientras él continuará sus propias discusiones sobre una salida a la crisis siria con el presidente Vladimir Putin.
Agregó que, tras consultas con Francia y el Reino Unido, Estados Unidos trabajará estrechamente con Rusia y China para tramitar una resolución ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que obligue a Al Asad a desarmarse y a destruir esas armas químicas bajo control internacional.
En su discurso, un día después de la propuesta rusa, Obama mantuvo dos líneas fundamentales: la necesidad de mantener la presión sobre Al Asad con la amenaza de un posible ataque militar, e intentar también la solución diplomática.
Obama reconoció que la idea de un posible ataque militar "no será popular", pero insistió en que la comunidad internacional no puede permitir el futuro uso de armas químicas que, de paso, envalentone a regímenes como el de Irán y que ponga en riesgo la seguridad en Oriente Medio.
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