ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

17 de julio 2009 - 20:54

Operaron al Papa por una fractura en la muñeca

ver más
Benedicto XVI saluda al equipo médico que estuvo a cargo de la cirugía.
El Papa Benedicto XVI fue operado en el hospital de Aosta, tras sufrir una fractura de la muñeca derecha al caerse en la casa donde está transcurriendo sus vacaciones de verano en Les Combes, localidad alpina en el noroeste de Italia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los detalles del incidente no fueron divulgados: el vocero oficial de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, se limitó a indicar que el pontífice sufrió un "accidente" durante la noche, "resbalando" en su habitación privada -en el primer piso del chalet donde transcurre sus vacaciones- y quebrándose la muñeca.

El médico personal del Papa, Patrizio Polisca, que le acompaña en todos sus desplazamientos, fue convocado inmediatamente al chalet, algo preocupado por haber sido llamado en plena noche -según indicaron fuentes sanitarias- pero descubrió rápidamente que no trataba de un problema grave.

La escasa relevancia del incidente fue confirmada por el hecho que Benedicto XVI se quedó en el chalet, a unos 1300 metros de altura, por el resto de la noche, y por la mañana, alrededor de las 9.30, tras haber celebrado la misa y desayunado, acudió al hospital de Aosta (capital de la región del Val d'Aosta) para hacerse atender.

Los médicos le hicieron una radiografía y comprobaron que el Papa sufría de una fractura múltiple de la muñeca derecha, así como otros exámenes de control que indicaron que no tenía ningún otro problema pendiente.

Etiquetado - en aplicación de las normas sobre protección de la vida privada- como "paciente desconocido 917", Benedicto XVI insistió en ser tratado como cualquier otro paciente, y por lo tanto esperó su turno para ingresar en sala operatoria, donde era atendido un hombre internado de urgencia por una peritonitis.

El doctor Amedeo Emmanuel Mancini, primario de ortopedia del hospital, explicó que el Papa fue sometido a lo que técnicamente se llama una "reducción y síntesis": tras habérsele aplicado una anestesia local, se le practicaron dos pequeños agujeros en la muñeca, a través de los cuales fueron introducidos sendos hilos metálicos, que deben mantener la fractura en tracción.

Luego de ello, prosiguió el médico, a Benedicto XVI -"un paciente tranquilo, sereno, sin una queja"- se le enyesó la muñeca y se le dio de alta: en total, unos 25 minutos en la sala operatoria.

Mancini subrayó que, con una adecuada rehabilitación, el Papa podrá volver a escribir y a tocar el piano -su principal afición: Benedicto XVI ama particularmente la música de Mozart- sin ningún problema.

A los periodistas que le aguardaban a la salida del hospital, y que le gritaron "¿Todo bien, Santidad?", el Papa respondió con una sonrisa y, tras haber mostrado el brazo derecho enyesado, con una bendición de la mano izquierda, antes de subir al automóvil que le llevó de regreso al chalet de Les Combes.

Benedicto XVI tiene 82 años y ha sufrido problemas cardíacos, esencialmente vinculados con la hipertensión arterial.

El Padre Lombardi dijo a la prensa que el Papa proseguirá con su programa normal de actividades para las vacaciones, aunque algunos apuntan que podría verse comprometido el Angelus del domingo próximo, que el pontífice pensaba celebrar en Romano Canavese, la pequeña localidad del Piamonte (al sur del Val d'Aosta) donde nació el secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias