Jerusalén (AFP, Reuters) --Una kamikaze palestina y dos árabes israelíes que la acompañaban resultaron muertos ayer por la noche en un retén militar en Cisjordania después de que la mujer hiciera estallar el artefacto que llevaba consigo. El vehículo en el que viajaban había sido detenido para un control rutinario en un retén israelí cerca de la colonia de Maccabim, en Cisjordania. «La terrorista, segunda mujer kamikaze en la historia de los enfrentamientos entre israelíes y palestinos, hizo estallar el artefacto que llevaba encima después de bajar del automóvil para un control y murió en el acto», declaró a la radio un alto responsable policial, el coman-dante Shahar Ayalon. Tres policías israelíes resultaron heridos, uno de gravedad y los otros dos levemente, por la explosión que se produjo en una ruta principal que comunica el norte de Cisjordania con Jerusalén, informaron anteriormente fuentes militares. Por la noche, Israel lanzó un misil sobre el campamento de refugiados palestinos de Balata, cerca de Naplusa. Al cierre de esta edición el ejército israelí aún no había hecho declaraciones al respecto. Durante la jornada, el príncipe heredero de la corona saudita, Abdullah, dijo al jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, que buscará el apoyo árabe para un plan dirigido a reanudar las conversaciones de paz entre Israel y los palestinos antes de una cumbre árabe en marzo. Solana, el diplomático de más alto rango en reunirse con Abdullah, desde que éste presentó su iniciativa de paz a mediados de febrero, dijo a periodistas tras reunirse con el príncipe: «Creo que el mensaje es muy serio. Proviene de un importante mensajero. Trae esperanza».
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