Padeció Israel bombardeo con muertos. Fuerte contraataque
La lluvia de misiles que cayó ayer sobre el norte de Israel no fue una más. El bombardeo, que dejó 8 muertos y decenas de heridos en Haifa, fue el más cruento que sufrió ese país desde la guerra de 1973 y el acto más osado del grupo terrorista libanés Hizbollah. Es, además, un mensaje inquietante: los mandos militares hebreos contienen la respiración ante la posibilidad de que un proyectil caiga sobre los grandes depósitos de sustancias químicas de esa ciudad, la tercera de Israel y el corazón industrial del país. Mientras, la respuesta al otro lado de la frontera fue durísima, al punto que se cobró ayer al menos 64 vidas, casi 170 desde el inicio del conflicto hace seis días. El G-8 emitió ayer una declaración que pide el cese de la violencia y que responsabiliza por ésta a los grupos terroristas, pero no dio una señal clara para avanzar en una salida diplomática. Los bombardeos israelíes buscan que el gobierno de Beirut asuma de una vez por todas su responsabilidad en la frontera sur, apostando tropas regulares y desalojando a las milicias de Hizbollah. De resultar exitosa, la movida tendría un efecto muy importante, quitando de esa área clave a un elemento violento que responde a Siria e Irán. Sin embargo, el riesgo es que los ataques deterioren más al ya débil gobierno libanés y que terminen reforzando a los sectores ultras.
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Soldados israelíes continuaron con los bombardeos en el sur
del Líbano. A las víctimas militares (foto) se sumaron civiles de
la ciudad de Haifa.
Al menos una decena de cohetes cayeron ayer en la ciudad y las alarmas sonaron cada hora y media aproximadamente.
El verdadero temor de Israel, y sobre el que los organismos oficiales no hablan explícitamente, es que uno de esos cohetes caiga en una de las instalaciones estratégicas en la bahía de Haifa. Allí, en un área de varios kilómetros cuadrados, se concentran el puerto -que todos los barcos abandonaron ayer con dirección hacia alta mar-, las industrias pesadas de Israel, depósitos de combustibles y también de productos químicos altamente contaminantes. «Un impacto directo sobre esos depósitos y la población civil quedaría expuesta a una nube de productos contaminantes», dijo un experto de medio ambiente en la televisión israelí. Luego se informó que esas sustancias comenzaron a ser transportadas más al Sur.
Otro motivo de inquietud es que la Resistencia Islámica libanesa cuente con cohetes capaces de llegar más hacia el Sur, incluso a Tel Aviv, ubicada a 140 km de la frontera. En ese sentido, los cohetes llegaron anoche a Afula y Nazareth, a 50 km de la frontera, más profundamente que nunca antes.
En previsión de un ataque de esas características, el ejército israelí desplegó ayer tres baterías de cohetes Patriot en la parte baja de la ciudad, aunque su efectividad es limitada.
Mientras, Israel intensificó entre ayer y la madrugada local de hoy sus bombardeos en el Líbano, dejando hasta el cierre de esta edición 64 muertos -8 canadienses-, en su mayoría civiles, y más de 100 heridos. Así, el número de víctimas fatales desde el inicio de las hostilidades alcanza ya a casi 170. En tanto, se calcula que las pérdidas materiales ascienden a 500 millones de dólares, según el ministro libanés de Finanzas, Jihad Azur.
Según un portavoz militar libanés, la aviación israelí está utilizando bombas prohibidas internacionalmente, como las de vacío.
Esta madrugada, los bombardeos israelíes dejaban al menos 4 muertos en un suburbio del sur de Beirut y otros 15 en las zonas de Trípoli y Baalbeck.
Horas antes, en la ciudad de Tiro murieron 19 personas y 56 resultaron heridas cuando un misil que lanzó un helicóptero cayó en la entrada de un edificio de la Defensa Civil libanesa, en el que se hallaban familias que habían huido de las poblaciones cercanas a la frontera con Israel.
En uno de esos pueblos, Aitarun, 7 civiles, entre ellos una pareja líbano-canadiense y sus tres hijos, que estaban de vacaciones, murieron y 7 personas resultaron heridas en un bombardeo, según la policía.
A 70 km de Beirut, en la localidad de Aabba, se encontraron los cuerpos de 8 civiles entre los escombros de dos casas destruidas por los cazabombarderos, y 9 personas fueron heridas, según la fuente.




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