26 de abril 2002 - 00:00

Pánico en EEUU por derrumbe de edificio: descartan atentado

El espectro del terrorismo volvió a recorrer ayer Nueva York, cuando una fuerte explosión provocó el derrumbe parcial de una escuela técnica en Manhattan. De inmediato, ese sector de la ciudad se convirtió en un caos, y el pánico se apoderó de la población, que creyó revivir el trágico 11 de setiembre, el día de los ataques a las Torres Gemelas. Esa sensación se agudizó al informarse de un importante incendio en un lujoso hotel de Miami. Sin embargo, las autoridades explicaron más tarde que ambos siniestros fueron accidentales.

Nueva York y Miami (DPA, ANSA, EFE) - La siniestra pesadilla de los atentados del 11 de setiembre contra las Torres Gemelas se volvió a vivir ayer en Nueva York, luego de que una explosión en un edificio de Manhattan, probablemente debido a sustancias químicas mantenidas en los depósitos de una construcción de diez pisos, provocó unos 40 heridos y el derrumbe parcial de una escuela.

Según las autoridades, unas 10 personas sufrieron heridas graves y otras 30 leves, como consecuencia de lo que hasta ahora se considera un accidente.

Casi al mismo tiempo que Nueva York se estremecía tras la explosión en Manhattan, un impresionante incendio se originó en el hotel Castle de Miami Beach, de 17 pisos, sin que al cierre de esta edición se reportaran víctimas ni las causales del hecho. Bomberos que trabajaron en su extinción explicaron que el edificio fue rápidamente evacuado.

Durante unas horas, los estadounidenses creyeron estar reviviendo la pesadilla de los ataques terroristas. «Escuché un ruido impresionante, como un avión que caía», relató Bill Beek, un vecino que vive cerca del lugar de la explosión.

Pero esta vez aviones, bombas y terroristas no parecen tener vínculo alguno con lo que ocurrió a las 11.29 de una mañana fría y lluviosa sobre el lado oeste de Manhattan, a unos pocos kilómetros del Ground Zero. El estallido ocurrió en los depósitos de la sede en obras de reconstrucción de Kaltech Industries, una empresa que produce carteles publicitarios y señales viales. Algunos obreros estaban trabajando en una caldera, y aparentemente un accidente provocó la deflagración.

Según el alcalde Michael Bloomberg, «posiblemente hayan volado las sustancias químicas que se hallaban en el depósito».

La explosión fue acompañada de una llamarada, que se dirigió hacia el hueco del ascensor y creó un desastre en el edificio de la Kaltech y en el adyacente, de ocho pisos, de una escuela técnica a la que concurren los estudiantes de reparación de acondicionadores de aire y de automóviles, la Apex School. Los pisos de varias plantas se desmoronaron, las cornisas se desplomaron, los vidrios estallaron en una parte considerable de la manzana y centenares de personas, ganadas por el pánico, se dieron a la fuga precipitada de los edificios vecinos.

•Relatos

«Nos dijeron que huyéramos del edificio, corrí lo más que pude», dijo Scott Bonilla, un joven de Brooklyn que concurría diariamente a las clases de la Apex School. «Escuchamos un ruido muy fuerte y corrimos», dijo Pedro Rodríguez, otro alumno de la escuela. «Cuando se escucha una explosión en Nueva York, uno no pierde el tiempo y sale corriendo», agregó.

Al lugar llegaron a los pocos minutos más de un centenar de bomberos, convocados para intervenir desde todos los cuarteles de la zona, los mismos que todavía ostentan en sus fachadas grandes banderas y cartelones con los nombres de los colegas muertos en el World Trade Center.

El Departamento de Policía envió brigadas de expertos en explosivos y cerró todas las calles de la zona, colocando inmediatamente a todo el tráfico de Nueva York en un caos que bloqueó todo el centro y sur de Manhattan.

Al cabo de los primeros interrogatorios, el FBI se apresuró a asegurarles a los aterrorizados neoyorquinos que «no había sido un atentado».

Decenas de personas ensangrentadas y envueltas en el polvo de los escombros fueron socorridas en las calles, brindando una escena que también en este caso recordó de inmediato todas las imágenes de los empleados del centro financiero que el 11 de setiembre huyeron del área de las Torres Gemelas que se derrumbaban.

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