Según Olmert, en declaraciones al inicio de la reunión de gabinete y difundidas por la radio pública local,
El ejecutivo israelí llamó, además, a la comunidad internacional «a interrumpir toda ayuda a la AP, exceptuando la asistencia humanitaria a la población», según un comunicado del gobierno. El gabinete del primer ministro indicó en su comunicado que «impedirá el envío de material y de ayuda a los servicios de seguridad palestinos (...), así como los movimientos de individuos vinculados a Hamas, incluidos sus representantes electos, en los sectores bajo control israelí. También se decidió que los controles de seguridad en las rutas sean «mucho más rigurosos, tanto para las personas como para las mercancías». Unos 15.000 palestinos de Cisjordania y la Franja de Gaza disponen actualmente de un permiso de trabajo en Israel, y se estima que los movimientos ahora serán aún más dificultosos.
Dejá tu comentario