Asunción (EFE).- El juicio del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas, se cerró ayer con duras penas para los principales responsables del hecho que conmocionó al país a finales de 2004.
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Antes de anunciar las condenas, el tribunal que desde hace cuatro meses juzgó a un grupo de simpatizantes del minoritario Partido Patria Libre (PPL), de izquierda, había declarado culpables a doce de ellos, incluido el ex secretario general de la organización Osmar Martínez, y absuelto a los otros tres acusados.
Martínez y su lugarteniente, Anastasio Mieres, fueron condenados a 25 años de reclusión, la máxima de la legislación paraguaya, más otros diez años adicionales a cada uno por "medida de seguridad", una figura agregada en la causa a instancias de la Fiscalía.
La presidenta del tribunal, Elsa García, expresó en la lectura de las penas que esa tipología, empleada en casos de riesgo de fuga o de peligrosidad de los reos, se adecúa en este caso al considerar "necesaria una acción preventiva" contra los ahora condenados.
Los acusados, condenados por los delitos de privación de libertad, secuestro, extorsión, extorsión agravada, homicidio doloso y asociación criminal, pertenecían a un sector radical del PPL con implantación en organizaciones campesinas del departamento de Caaguazú, centro del país.
El rigor del tribunal también alcanzó a Francisca Andino, sentenciada a 22 años de prisión más otros ocho años, por su implicación "directa en el secuestro, extorsión a la familia Cubas y posterior asesinato, sin haber accionado para evitar o denunciar tales delitos".
García consideró como un agravante en el caso de Andino "su condición de educadora de escuelas rurales y ex monja".
Además, la jueza reiteró hoy la vinculación al asesinato de Cecilia Cubas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las FARC "han secuestrado y segado la vida de Diana Turbay, hija de un ex presidente de Colombia, y en esta ocasión segaron la vida de Cecilia Cubas, hija de un ex presidente de Paraguay", manifestó la magistrada.
La Fiscalía sostuvo que el denominado "canciller" de las FARC, Rodrigo Granda, actualmente preso en su país, asesoró en el adiestramiento del grupo en prácticas de guerrilla y en las negociaciones con los Cubas.
Asimismo, el tribunal también condenó a 18 años y nueve meses, más otros seis años como "medida de seguridad", a Vaciano Acosta, Pedro Chamorro, Manuel Portillo, José Domingo Hidalgo; a la misma pena más tres años adicionales a Sebastián Osorio; a 18 años más otros siete a Roberto Otazú, y a cinco años y sin pena adicional a Rosalba Jara y Lidia Samudio.
Por su parte, Aldo Meza, quien cumple una condena de 18 años por el secuestro de la esposa de un acaudalado empresario, en el 2001, fue castigado con 15 años de reclusión.
Cecilia Cubas, la mayor de las dos hijas del ex gobernante de su matrimonio de Mirta Gusinky, tenía 31 años cuando fue secuestrada el 21 de septiembre del 2004 cerca de su residencia en San Lorenzo, un municipio cercano a Asunción, por un grupo armado que interceptó a tiros su vehículo.
Su cadáver fue hallado cinco meses después en una fosa cavada en una vivienda de las afueras de la capital y después de que su familia pagara 300.000 dólares por su liberación, a mediados de noviembre del 2004.
"Creo que la sociedad paraguaya que tanto colaboró con Cecilia, toda esa población que se sumó y trató de encontrarla (viva) puede estar un poco más tranquila", expresó el ex jefe de Estado tras la audiencia.
Por su parte, la madre de la fallecida anunció que tras la lectura formal a las partes de la sentencia, el 11 de diciembre próximo, apelarán la decisión del tribunal de absolver por falta de pruebas a los otros tres procesados, Asael Salas, José Martínez Durán y José Martínez, este último hermano del líder de la organización.
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