Paraguay: violento desalojo de campesinos dejó 18 muertos y 80 heridos
-
Trump advierte que quedan "48 horas" para llegar a un acuerdo mientras Irán intensifica los ataques
-
El secretario de la OTAN se reunirá con Trump en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente
El enfrentamiento se produjo entre unos 150 campesinos sin tierra y unos 300 policías, había señalado Filizzola. Los campesinos "usaron armas que fueron robadas hace meses de la sede de la policía antimotines", denunció el diputado opositor José López.
Otro diputado, Herminio Dávalos, representante de Curuguaty ante la legislatura, precisó que ocho oficiales policiales se adelantaron para conversar con los líderes campesinos antes del desalojo "cuando fueron masacrados" por disparos de armas de fuego.
"Había francotiradores en los árboles (...). Allí cayeron 7 policías. Uno se salvó", destacó Dávalos. La reacción policial dejó como saldo entre 9 y 11 muertos en las filas de los campesinos ocupantes, según diversas fuentes.
Los invasores del terreno, una reserva natural de propiedad privada, se dispersaron y se internaron en una zona boscosa, pero fueron rodeados por la fuerza policial. "Seguimos allí con 321 efectivos, en el lugar, apoyados por helicópteros", destacó Filizzola.
La propiedad de Riquelme, empresario del sector de los supermercados, está en una región ocupada en gran parte por los llamados "brasiguayos", prósperos productores de soja brasileños instalados desde hace 40 años en las tierras más fértiles del país, en la zona fronteriza de Paraguay con Argentina y Brasil.
El presidente Lugo repudió los enfrentamientos y manifestó su "absoluto respaldo" al accionar de las fuerzas de seguridad. Ordenó además a las Fuerzas Armadas que apoyen con sus efectivos el operativo policial que se lleva a cabo.
El Senado y la Cámara de Diputados, reunidos en sesión plenaria, pidieron un informe de los incidentes y coincidieron en denunciar que "se garantizó la integridad de los campesinos que despreciaron la vida de los policías", segun afirmó el diputado Salyn Buzarquis.
La gobernadora del departamento de Canindeyú, Cristina Villalba, calificó al ex ministro Filizzola de "irresponsable" tras recordar que le había advertido que un desalojo violento iba a desembocar en pérdida de vidas.
Asimismo, dijo que "coincidencia o no, los que lideraron esta ocupación son amigos del Presidente", en referencia a los vínculos de Lugo con el campesinado.
La gobernadora advirtió que los dirigentes campesinos "tienen sus propiedades en Curuguaty y hacen un negocio de las ocupaciones" y dijo además que poseen "una radio comunitaria desde donde incitan todos los días a la violencia".




Dejá tu comentario