Este aspecto desolador presentaba ayer la localidad paquistaní de Balakot. Ese país vive la peor catástrofe natural de su historia (derecha). Una familia de la Cachemira india llora en medio de una fuerte réplica del terremoto del sábado. Pese a que la India sufrió con fuerza la catástrofe, ha ofrecido ayuda a Pakistán, su tradicional rival (izquierda).
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El poblado de Jabla había sido construido sobre las faldas de una montaña cubierta de pinos cerca de la frontera que separa en dos a Cachemira, una parte administrada por Unas 1.300 personas vivían en la parte india, en casas con techos de chapa y paredes de ladrillo, piedra o adobe. El terremoto del sábado en la mañana, de una magnitud de 7,6 en la escala abiertade Richter, destruyó completamente la aldea.
Mientras tanto, en Uri, en el norte de la India, gritos desgarradores de hombres y mujeres se escuchaban cada vez que rescataban un cadáver. El violento fenómeno mató por lo menos a 106 personas en esa ciudad y alrededores, ubicada en la Cachemira india.
Al anochecer del sábado, los habitantes utilizaban lámparas de gas para alumbrar a los socorristas enviados por el ejército que trataban de extraer a los sobrevivientes enterrados bajo montañas de escombros.
Miles de habitantes pasaron la noche del sábado en las calles o en carpas instaladas improvisadamente por el ejército. Algunos cuyas viviendas no fueron afectadas también tenían miedo de volver a ellas.
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