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29 de enero 2004 - 00:00

Paro masivo de transporte público en Lima deja un centenar de detenidos

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La paralización afectó a la capital peruana, de ocho millones de habitantes, y concluyó con una marcha al Congreso donde dirigentes del gremio entregaron sus reclamos a la representación parlamentaria.

La medida de fuerza se tomó en protesta ante un supuesto abuso en las multas por infracción a las normas de tránsito.

Según la Municipalidad de Lima, medio millón de papeletas (multas) se imponen anualmente a los transportistas. Los choferes se niegan a pagarlas.

Las autoridades justifican la abrumadora cantidad de multas debido a que caminar o manejar por las calles de la capital peruana es un peligro diario: 24.000 personas murieron durante el año 2003 debido a la imprudencia de los choferes.

El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, subrayó que la paralización no era por la imposición de las papeletas sino por el rechazo al pago de multas acumuladas de años anteriores.

La paralización obligó a la policía a reforzar la seguridad, asignando seis mil agentes.

En un intento de persuadir a los manifestantes de marchar por las calles de Lima, la policía desplazó a decenas de agentes a caballo para bloquear las vías aledañas al Congreso y al Palacio de Gobierno.

En algunos puntos de Lima, piquetes de huelguistas evitaron a pedradas la circulación de los escasos ómnibus que se animaron a salir a las calles.

El éxito del paro obligó a la Municipalidad de Lima a autorizar a los camiones a llevar personas y al ministerio de Trabajo a retrasar en tres horas el ingreso de los obreros y empleados a sus centros de labor.

La huelga de 12 horas se inició a la medianoche del jueves.

Se presume que en lo que resta de la jornada se normalizará el tránsito público.
 
La policía actuó con energía y arrestó a los choferes que trataron de impedir violentamente el tránsito, quemando neumáticos en las calles y atacando con piedras a las unidades que desafiaron la paralización.

"Los pequeños brotes de violencia han sido rápidamente controlados. Desde el punto de vista del orden público la situación está tranquila, que es lo que compete al Ministerio del Interior", dijo a la prensa el ministro del sector.


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