Washington y Caracas (AFP, EFE, ANSA) --El jefe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y próximo número dos de la diplomacia de ese país, John Negroponte, aseguró ayer ante el Congreso que la democracia corre «peligro» en Venezuela y en Bolivia, al tiempo que presentó al presidente Hugo Chávez como uno de los dirigentes más antiestadounidenses del mundo.
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«Donde la democracia corre mayor peligro es en Venezuela y en Bolivia», afirmó Negroponte, al presentar su informe anual sobre amenazas ante el Comité de Inteligencia del Senado.
«En ambos países, los dos presidentes elegidos, Chávez y (el boliviano Evo) Morales, sacan provecho de su popularidad para minar a la oposición y eliminar las restricciones a su autoridad», agregó el funcionario, designado por el presidente George W. Bush como futuro número dos del Departamento de Estado.
Negroponte presentó asimismo a Chávez como «uno de los líderes antiestadounidenses más estridentes del mundo».
Por otro lado, el principal líder de la oposición venezolana, Manuel Rosales, lanzó ayer una ofensiva política contra los planes de estatización y de implantación del socialismo de Chávez, a quien acusó de gobernar con un estilo «despótico».
«Queremos anunciar una gran movilización por toda Venezuela para concientizar a la colectividad venezolana» sobre la «concentración del poder» del mandatario, dijo Rosales en conferencia de prensa.
Chávez «se cree un predestinado, como sucesor del pensamiento de Simón Bolívar en Venezuela y busca perpetuarse en el poder con su 'cogollo' (sus íntimos)», dijo Rosales, que logró 37% de los votos en las elecciones de diciembre.
El presidente pretende «desaparecer del poder sólo a través de la muerte», al estilo de su aliado cubano Fidel Castro, afirmó el gobernador del petrolero estado de Zulia.
Dueño
Según la interpretación de Rosales, Chávez se quiere convertir en «dueño de todo en Venezuela, gobierna en público (en los medios) y ordena a los poderes lo que tienen que hacer. No hay división de poderes», cuestionó.
En Venezuela «no funciona un sistema democrático que respete la libertad del ser humano», dijo Rosales, quien fue votado por más de 4 millones de venezolanos. El líder opositor de 54 años logró sacar a la oposición de la parálisis en que estaba desde que perdió ante Chávez un referendo revocatario en 2004, y que había cedido terreno con el abstencionismo en los comicios municipales y regionales de ese año y boicoteando los legislativos en 2005.
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