Machu Picchu y sus ruinas son uno de los destinos más deseados por cualquier turista que quiere visitar los destinos más atrapantes del mundo. Sin embargo, lo que no muchos saben es que existe una alternativa al histórico paisaje inca: Choquequirao, el “otro Machu Picchu” de Perú, una zona con pocos visitantes y que está escondida en un punto de la Cordillera de los Andes.
"La otra Machu Picchu" o "la hermana menor de Machu Picchu". El yacimiento y parque arqueológico de Choquequirao, ubicado en el Departamento de Cusco, también es una ruina inca muy similar a Machu Picchu pero sin la fama necesaria.
Choquequirao, la joya escondida de Perú
SI bien no se sabe con certeza la función que cumple Choquequirao, se estima que en el pasado oficiaba como un centro sagrado, el cual servía para conectar a Pisac y Machu Picchu con la Amazonía peruana.
A pesar de su desconocimiento, la ciudadela parece mostrar rasgos de sociedad: los turistas podrán encontrar allí una plaza principal superior, edificios, fuentes, almacenes, escaleras gigantes, corrales sagrados, casas de los gobernantes, un templo del muro triunfal, templo de sacerdotes, distintos tipos de andenes monumentales y hasta un centro político-religioso.
Según aseguran desde las agencias de turismo, las personas podrán visitar Choquequirao a través de un vuelo de una hora y 15 minutos hacia Lima-Cusco, un viaje en colectivo hasta el distrito Cachora (Apurímac) y luego poco más de 30 kilómetros de caminata.
Los principales obstáculos para visitar las ruinas escondidas de Perú
¿Cuál es el principal obstáculo de Choquequirao? Su accesibilidad. La ciudadela requiere un tiempo determinado de esfuerzo, ya que todas las rutas que llevan hacia ella tienen un recorrido de dos a tres días de extensión a pie. Para eso, los turistas que quieran conocer las ruinas escondidas deberán primero volar en avión hacia Cusco.
La otra limitación se centra en el físico, ya que no cualquier turista puede realizar ese recorrido sin antes una preparación del cuerpo, listo para afrontar alturas de hasta 3.000 metros sobre el nivel del mar con temperaturas muy bajas.
Una persona sin la preparación suficiente podría sufrir el mal de montaña, mejor conocido en Perú como "soroche". Con posibilidad de muerte, los visitantes que no estén en condiciones pueden padecer ciertos síntomas como dolor de cabeza, náuseas, dificultad para respirar y, además, imposibilidad para hacer actividad física.
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