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El 11 de setiembre se cumplirá el primer aniversario de los atentados terroristas que provocaron más de 3.000 muertos en Nueva York y Washington, atribuidos a la red Al-Qaeda encabezada por el millonario integrista saudita. La organización terrorista proclamó su responsabilidad, en particular a través de mensajes difundidos en video.
La voluntad de Bush de matar a Bin Laden fue anunciada por «The New York Post» y resultó sustancialmente confirmada por el Pentágono, según la cual las fuerzas aliadas empeñadas en la lucha contra el terrorismo en Afganistán están programando una «campaña de verano» (bo-real) para sacar a Bin Laden y sus seguidores de sus cuevas en las montañas junto al límite entre Afganistán y Pakistán.
Después del 11 de setiembre, Bush dijo que quiere a Bin Laden
Desde entonces la búsqueda del jeque saudita fue sin tregua, pero sin resultado. En diciembre, la captura o eliminación del jefe terrorista parecía posible y hasta inminente, mientras las fuerzas norteamericanas regis-traban el complejo de cavernas de Tora Bora y se sucedían los «avistajes» de Bin Laden.
El Pentágono no se mostró impresionado por el video conocido el domingo, en el que un vocero de Al-Qaeda,