1 de agosto 2006 - 00:00

Piquetes de Obrador colapsan a México DF

Las carpasinstaladaspor militantesizquierdistasbloquearonayer el Paseode la Reforma,laprincipalavenida delcentro deCiudad deMéxico.Crece latensión por laincertidumbresobre elresultado dela elecciónpresidencialdel 2 de julio.
Las carpas instaladas por militantes izquierdistas bloquearon ayer el Paseo de la Reforma, la principal avenida del centro de Ciudad de México. Crece la tensión por la incertidumbre sobre el resultado de la elección presidencial del 2 de julio.
México DF (Reuters, EFE, AFP, ANSA) --Miles de militantes paralizaron ayer el corazón de la capital mexicana con campamentos de protesta en medio de las calles para apoyar al candidato izquierdista a la presidencia, Andrés López Obrador, que busca un nuevo recuento electoral porque dice que perdió con fraude los comicios del 2 de julio.

El candidato derrotado llamó el domingo a cientos de miles de simpatizantes en un acto en el Zócalo -la principal plaza pública de la ciudad-a acampar en el centro y en el Paseo de la Reforma como parte de su campaña de resistencia civil para que se haga un nuevo conteo.

Sus seguidores armaron tiendas de campaña velozmente desde el mismo domingo a la noche en la plaza y cortaron Reforma por un trecho de 10 kilómetros con toldos sobre los tres carriles de la avenida, donde están la Bolsa de Valores, hoteles, la Embajada de Estados Unidos y sedes de empresas internacionales.

  • Demoras

  • Los autos daban marcha atrás por Reforma, los autobuses se estacionaban a un lado de la calle y miles de personas caminaban por la avenida a través de los campamentos, que generaron demoras a mucha gente para llegar a sus trabajos en la ya normalmente congestionada capital mexicana.

    «Me obligó a cancelar un desayuno en el cual iba a cerrar un contrato por un millón de pesos (92.000 dólares). ¿Tú crees que estoy contento y apoyo a estos cabrones?», dijo Enrique Salas, un agente de seguros de 45 años.

    Un guardia de seguridad de un banco no pudo viajar en un camión blindado de valores y tuvo que ir a pie por Reforma con una bolsa de dinero a sus espaldas flanqueado por dos compañeros con rifles en la mano.

    «No somos rebeldes sin causa. Por más que nos guste estar aquí, esto no es por gusto, es por necesidad», dijo López Obrador, después de pasar la noche en una tienda de campaña en la plaza a pocos metros del Palacio Nacional.

    Con estas medidas y la impugnación de los cómputos, el izquierdista busca revertir los resultados de los comicios del 2 de julio, que perdió por sólo 0,58 de punto porcentual frente al candidato oficialista, el conservador Felipe Calderón.

    Todo esto, sumado a las concurridas movilizaciones y denuncias penales contra consejeros electorales, ha sumido a México en la incertidumbre mientras un tribunal resuelve las impugnaciones presentadas por el izquierdista. A más tardar el 6 de setiembre, el cuerpo debe declarar un presidente electo.

    La protesta con los 47 campamentos en el corazón de la ciudad podría durar semanas y la policía aún no ha recibido órdenes de desalojar a los manifestantes. El gobierno de la ciudad y la policía son controladas por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), de López Obrador.

    «Están secuestrando físicamente la Ciudad de México. Nos parece una acto inadmisible que refleja un sentido faccioso y absolutamente despreciativo de la democracia y de los derechos de terceros», dijo César Nava, portavoz de Calderón.

    Las medidas de protesta alteraron a los mercados, y el peso mexicano cerró con una depreciación de 0,82%.

    Un alto asesor de Obrador, Manuel Camacho Solís, instó a Calderón a aceptar la propuesta del recuento -que el conservador ha considerado innecesario-a cambio de interrumpir las manifestaciones.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar