28 de marzo 2002 - 00:00

Plan de paz divide a los árabes

Beirut (AFP, Reuters, EFE) - La cumbre árabe, que ya había empezado mal ayer debido a la ausencia récord de jefes de Estado, estuvo a punto de fracasar y con ella el plan de paz saudita tras la espectacular retirada de la delegación palestina, que finalmente se comprometió a reincorporarse hoy.

Los delegados palestinos se retiraron de la cumbre furiosos porque el discurso de Yasser Arafat, que no viajó a Beirut debido a las condiciones impuestas por el primer ministro Ariel Sharon, no fue transmitido en directo, vía satélite, ante los delegados árabes, como se había previsto. Arafat debía pronunciar su discurso después del príncipe heredero saudita, Abdalá ben Abdelaziz, pero el jefe de Estado libanés y presidente de la cumbre, Emile Lahud, se negó a concederle la palabra pese a que estaba preparado en su oficina de Ramallah, según dijo el jefe de la delegación palestina Faruk Kaddumi. Entonces la delegación palestina anunció su retirada en protesta contra «el rechazo personal del presidente de la cumbre», según un responsable palestino.

El príncipe saudita exigió después al Líbano que se disculpase ante la delegación palestina, señaló un dirigente árabe. Es que Siria, país con fuerte presencia militar y política en el Líbano, está en contra de la iniciativa de paz saudita.

Ante la imposibilidad de hablar vía satélite, Arafat hizo un discurso transmitido por el canal de televisión Al Jazeera, en el que anunció su apoyo a la «valiente» iniciativa de paz del príncipe heredero saudita. esa

En Washington, un alto responsable estadounidense reconoció que la cumbre árabe se había sumido en el caos, afirmando que aún albergaba alguna esperanza de alcanzar un consenso sobre la propuesta de paz saudita.

La cumbre comenzó por la mañana en un ambiente de desencanto, tras la anulación en el último momento de la participación del presidente egipcio Hosni Mubarak y del rey Abdalá II de Jordania, los dirigentes de los únicos países árabes que firmaron la paz con Israel-palestino, además de la ausencia de Arafat. En total, más de la mitad de los jefes de Estado de los 22 miembros de la Liga Arabe faltaron a la cita.

La oferta saudita, que debía ser el eje de los debates de la cumbre, perdió protagonismo con todos esos incidentes. El proyecto propone relaciones normales entre el mundo árabe e Israel a cambio de su retirada de todos los territorios ocupados desde 1967 y del derecho al regreso de los refugiados palestinos. Al presentar su propuesta, Abdelaziz no nombró ni una sola vez a Sharon. Se dirigió directamente al pueblo israelí, a quien en nombre de todos los países árabes y como contraprestación por la retirada de los territorios ocupados ofrece unas «relaciones normales y garantías de seguridad».

En medio de la confusión, se anunció y luego desmintió rápidamente una retirada de la delegación saudita en solidaridad con los palestinos. En realidad, la delegación saudita salió de la cumbre porque su número dos, el príncipe
Nawaf ben Abdel Aziz, sufrió una hemorragia cerebral y fue trasladado al hospital, donde, según una fuente médica, fue operado «con éxito».

Dejá tu comentario

Te puede interesar