Por el aumento de la violencia, ONU suspendió su misión en Siria
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El jefe de la misión criticó "la ausencia de voluntad de las dos partes".
La ONU estima que unas 11.000 personas murieron en el conflicto, mientras que los opositores dicen que los muertos fueron unos 13.000. Damasco da cifras de muertos muy elevadas pero menores, y dice que muchos eran miembros de sus fuerzas de seguridad.
El gobierno sirio dijo que transmitía su "comprensión" a modo sobre la decisión de suspender las operaciones y acusó de esto a los insurgentes, que, según alega Damasco, llevan adelante una conspiración financiada por Arabia Saudita, Qatar y otros países hostiles a "Siria".
En un comunicado, la Cancillería siria dijo que había "clarificado al liderazgo de la misión de la ONU que, desde la firma del plan de Annan, grupos terroristas armados habían realizado un incremento en sus operaciones criminales", informó la agencia de noticias siria SANA.
Estos ataques, agregó el comunicado, tuvieron como blanco "muchas veces" a los observadores, y amenazaron sus vidas".
En efecto, los veedores sufrieron algunas veces en carne propia la violencia y la crispación en estos últimos días, aunque sin que se registraran víctimas entre ellos. Sus vehículos fueron baleados en una ocasión, mientras que en otra fueron echados a piedrazos de una localidad donde querían investigar una presunta matanza.
El despliegue y las patrullas que realizaron los observadores era la única parte que se había aplicado de todo el plan de Annan, que incluye además metas como un diálogo político entre las partes que hoy parece algo imposible, según analistas.
En las últimas semanas, los observadores, que supuestamente iban a velar por el cumplimiento del alto el fuego, se convirtieron en testigos de masacres indecibles, como la de la zona central de Houla, donde contaron 108 cadáveres de personas muertas a tiros, quemadas y decapitadas, la mitad de ellas mujeres y niños.
El gobierno sirio continuó con sus ofensivas contra zonas tomadas por la oposición armada, que está formada al parecer por soldados desertores y, sobre todo, por islamistas radicales sunnitas, rivales históricos del gobierno nacionalista laico y alawita sirio.
Observadores de la ONU dijeron que las ofensivas incluyeron el uso de helicópteros.
Los veedores también denunciaron que la oposición no se queda atrás, y que cada vez lanza más ataques, y más coordinados, contra objetivos del gobierno, muchas con civiles muertos como resultado. El país también vive desde hace meses una ola de atentados con coches bomba, que eran infrecuentes antes del inicio de la revuelta contra Al Assad, en marzo de 2011.
El grupo opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, dijo que el Ejército atacó hoy barrios tomados por insurgentes en la ciudad central de Homs, y que al menos cinco personas murieron, informó la cadena CNN.
Otras 12 personas murieron en enfrentamientos y ataques en suburbios de Damasco, agregó el grupo opositor.
La comunidad internacional tiene al plan de paz como última esperanza de solucionar el conflicto en Siria. Rusia y China ya prometieron bloquear cualquier intento del Consejo de Seguridad de la ONU de aprobar una intervención militar extranjera como la de la OTAN del año pasado en Libia, contra Muammar Kaddafi.
El vocero del Consejo de Seguridad nacional estadounidense, Tommy Vietor, dijo hoy que su país estaba consultando con sus aliados sobre "los próximos pasos hacia una transición política en Siria".
"Cuanto antes tenga lugar esa transición, mayores serán las posibilidades de evitar una guerra civil prolongada y sangrienta", agregó Vietor, citado por la cadena CNN.




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