Montevideo (AFP, EFE, ANSA) - La Cámara de Diputados de Uruguay aprobó un proyecto de ley que prohíbe de manera expresa «el castigo físico» y el «trato humillante» para disciplinar a niños y adolescentes, lo que incluye los conocidos «coscorrones» o «palmadas».
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La prensa local destacó que la norma coloca a Uruguay como el primer país de América en abolir los castigos corporales a los niños.
La iniciativa, que obtuvo la sanción del Senado en agosto y que ahora sólo aguarda la promulgación del Poder Ejecutivo, prohíbe a padres o responsables de menores - docentes, tutores de clubes deportivos, etcétera- «utilizar el castigo físico o cualquier tipo de trato humillante como forma de corrección o disciplina».
Objetivo
La bancada oficialista Frente Amplio, impulsora de la norma, sostuvo durante el debate del martes que la nueva ley «busca establecer pautas sociales e inhibir prácticas» que lesionan los derechos de los niños, aunque advirtió a través del diputado Edgardo Ortuño que «no implica no ponerles límites» a los más pequeños.
El opositor Partido Nacional, en cambio, votó en contra del proyecto por considerar que éste «es impreciso, demagogo e inaplicable en la práctica», según expresiones del diputado Gustavo Borsari, mientras su compañero de bancada Sergio Botana observó que «limita el poder de los padres y perfora la institución familiar».
Los precursores del proyecto, que introduce modificaciones al Código de la Niñez y de la Adolescencia, y al Código Civil, precisaron que éstas no configuran esas prácticas como delito, sino que se establece la prohibición para realizar un cambio cultural, como señalan las recomendaciones de Naciones Unidas.